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sábado, 4 de mayo de 2013

Pintura japonesa: el emakimono

La pintura japonesa en rollo: el emakimono
Después del anterior artículo, voy a seguir hablando de la pintura japonesa en rollo y sus características.

Orígenes
Un  emakimono es un tipo de pintura sobre papel que tiene su origen, como casi siempre, en China. Los primeros rollos japoneses datan del siglo VIII, pero mucho antes, en los comienzos del VI, ya habían llegado a Japón sutras budistas escritos en ese formato. Sin embargo, no fue hasta el periodo Heian (794-1185) cuando esa forma pictórica comenzó a extenderse y hacerse popular.

Estructura
A principios del siglo X se pusieron de moda una serie crónicas plasmadas mediante narraciones ilustradas. Dado que no todos los que dominaban la caligrafía eran competentes en dibujo, frecuentemente se encargaban esas dos actividades a especialistas diferentes. Una vez habían finalizado su trabajo, se procedía a unir las diferentes láminas encolando una a continuación de otra alternadamente.

Tamaños
Debido a limitaciones técnicas a la hora de fabricar el papel, la altura de las diferentes láminas variaba entre 30 y 50 cm. Sin embargo, la longitud total del rollo podía ser de varios metros fácilmente; bastaba con ir uniendo tantas láminas de texto e imagen como se hubieran creado para la ocasión. Lógicamente, una obra en papel de unos 40 cm de alto pero 3 o 4 metros de largo, solo se puede guardar enrollándola, de ahí viene su nombre.

En la foto siguiente se aprecia el aspecto de un emakimono enrollado y listo para colocar en su caja.

Genji monogatari emaki (réplica). Foto: J. Vives.

Contemplación
Un aspecto que conviene explicar es la manera en que se debe contemplar un emakimono. En primer lugar, los rollos japoneses se van desenrollando de derecha a izquierda, es decir, en sentido contrario a cómo lo haría un occidental. La razón de ello es que el sistema de lectura tradicional japonés es de derecha a izquierda, el opuesto al del alfabeto latino.

Además, la forma correcta de ver un emakimono es dejar visible solo una lámina del texto y la correspondiente de pintura. Solo en los museos se exponen completamente extendidos, en vitrinas al efecto, por razones obvias.

Muestro aquí dos fotografías de cómo se contempla un emakimono con caligrafía, en este caso el primer fragmento y el último de uno de los rollos conservados en el Museo Tokugawa de Nagoya. Obsérvese que para mantener visible la parte deseada se utilizan unos pisapapeles de vidrio transparente por ser casi invisibles y así no interferir en la contemplación de la obra.

Genji monogatari emaki  (réplica), capítulo Suzumushi. Foto: J. Vives.

Genji monogatari emaki  (réplica), capítulo Yuguri. Foto: J. Vives.

Pueden consultarse sendos artículos en este blog dedicados a dos obras maestras de la pintura japonesa en rollo en estos enlaces: Genji monogatari emaki y Heiji monogatari emaki.

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