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martes, 20 de abril de 2021

Arquitectura del albergue tradicional japonés, el ryokan, XVII

Algunos ryokan "modernos", 1: el Hoshinoya Kyoto
Después de los anteriores artículos dedicados a tres ryokan de estilo clásico o tradicional, como queramos llamarlo, hoy hablaré de otro en Kioto cuya arquitectura se encuentra a medio camino entre la tradicional y la moderna, pero que mantiene el espíritu nipón que se supone debe darse en ese tipo de establecimientos. Me refiero al ryokan Hoshinoya.

El ryokan Hoshinoya Kyoto
Página web del ryokan
El Hoshinoya es uno de los ryokan cuyo entorno y sobre todo la manera de llegar hasta él, nos retrotrae a tiempos pasados. Precisamente, ese es uno de los rasgos más valorados en un ryokan, su capacidad de sumergirnos en una atmósfera que creíamos perdida, la del Japón de hace más de un siglo.

Hoy día muy pocos viajeros pueden prescindir de los avances de la vida moderna, ya sea de aire acondicionado en los calurosos veranos japoneses, de televisión, de internet o de disponer en su habitación de cualquier otro adminículo como los que tiene en su hogar. Lamentablemente, esos elementos encajan muy mal en ambientes tradicionales. Nada más descorazonador que tener junto a un tokonoma una pantalla de televisión o el refrigerador del minibar.

Lo que se exige a un perfecto ryokan es que ofrezca todos esos servicios sin que interfieran visualmente en un entorno tradicional, algo ciertamente difícil y que requiere un gran esfuerzo de diseño y organización. Pues bien, el Hoshinoya es uno de esos lugares donde se logra esa comprometida fusión de una atmósfera que deseamos que sea como antaño y un entorno moderno con todas las comodidades.

La embarcación a disposición de los clientes  para acceder al ryokan Hoshinoya de Kioto, 
cuyos edificios aparecen entre los árboles. Foto de la web del ryokan.

Situado en uno de los emplazamientos más célebres de Kioto, Arashiyama, el Hoshinoya no sufre las limitaciones de superficie de otros ryokan ubicados en el centro de la ciudad. Precisamente, el encontrarse junto al río Katsura exige que para llegar hasta su recepción se deba realizar un corto viaje en bote desde un embarcadero privado cerca del puente Togetsukyō, un recorrido que contribuye a crear una agradable sensación de alejamiento del mundanal ruido. 

Los edificios del Hoshinoya tienen más de un siglo de vida, pero en el año 2009 se acometió un proyecto de rehabilitación integral de todas sus instalaciones a cargo de la arquitecta Azuma Rie (1959-). Su idea fue mantener la estructura general del conjunto adaptándola a las nuevas exigencias del viajero actual, pero manteniendo lo esencial del ambiente primigenio. 

El ryokan consta de varios pabellones independientes, algunos de solo planta baja y otros con un piso, que se distribuyen en un terreno en pendiente, rodeados de árboles y alrededor de un pequeño estanque, como se aprecia en la siguiente fotografía. 

El pequeño estanque entre los pabellones del ryokan Hoshinoya de Kioto. Foto de la web del ryokan.

En todos los interiores del ryokan se utilizaron materiales y acabados manufacturados por artesanos de Kioto y en las suites de gran tamaño se fusionaron espacios con tatami y salas con pavimento y mobiliario internacional.

Las habitaciones tienen una superficie que varía entre los cuarenta y cinco y poco más de noventa metros cuadrados. Las mayores tienen dos zonas, una destinada a dormitorio y otra a salón, además de un baño y una terraza. Los aposentos disponen de un baño de estilo japonés y algunos también disfrutan de un pequeño jardín privado. En todas las habitaciones, independientemente de su tamaño, se mantiene uno de los rasgos inexcusables en la arquitectura tradicional japonesa: la apertura del interior al exterior. La ilustración siguiente es de la planta de una de esas suites.

Planta de una de las suites de 69 m² del ryokan Hoshinoya de Kioto. 
Foto de la web de Azuma Architect & Associates.

La siguiente foto es del salón de la suite cuya planta aparece en la anterior ilustración. Obsérvese que se abre al exterior por dos de sus fachadas y que, a pesar de tener el suelo de tatami, se ha colocado un confortable sofá de estilo occidental para mayor comodidad de sus clientes cosmopolitas. 

Salón de la suite que aparece en el plano anterior. Foto de la web del ryokan.

La siguiente fotografía es otra vista de esa misma suite del Hoshinoya en la que junto al mencionado sofá vemos una moderna interpretación del clásico tokonoma con su rústico pilar de esquina (véase el artículo IX de esta serie). En un estante, suspendido del techo mediante una caña de bambú, se exhibe una minúscula pieza cerámica. En el tokonoma está colgada una pequeña máscara y en una esquina de la tarima, rompiendo la simetría, aparece un elaborado ikebana. El suelo de tatami no deja lugar a dudas de la intención de la arquitecta de mantener un ambiente japonés a pesar de su modernidad.

Interpretación moderna de un tokonoma en una suite del ryokan Hoshinoya de Kioto. 
Foto de la web del ryokan.

Las técnicas empleadas en la rehabilitación de los antiguos edificios del Hoshinoya se eligieron cuidadosamente para no perder la atmósfera tradicional. Por un lado, para recuperar la textura original de los paramentos, la madera se pulió manualmente, me atrevo a decir como solo en Japón sabe hacerse, sin aplicar ningún tipo de pintura o barniz. Por otro, se eligió un sistema de iluminación muy tamizado.

En las ventanas no podían faltar unos shōji, para los que se diseñaron diferentes patrones, desde los entramados rectangulares clásicos hasta los modernos diseños asimétricos o en diagonal. Con todo, siempre se buscó mantener lo principal en ese tipo de cerramiento: la forma en que se filtra la luz.

Una zona de estilo internacional en una habitación del ryokan Hoshinoya de Kioto 
con shōji de retícula apaisada. Foto de la web del ryokan.

En la fotografía siguiente se aprecia que la separación entre la zona destinada al dormitorio y el salón se realiza con unas correderas tipo shōji con un entramado de diseño muy irregular y vidrio en vez de papel. Obsérvese el discreto difusor lineal del aire acondicionado situado en el techo, cerca de esa divisoria y el pavimento que ya no es de tatami, sino de piedra.

Una de las habitaciones de estilo internacional del ryokan Hoshinoya de Kioto con puertas interiores 
tipo shōji de entramado irregular. Foto de la web de Azuma Architect & Associates.

Además de un incluir entre sus servicios un moderno spa, los baños comunitarios termales de estilo japonés en el Hoshinoya de Kioto poseen dos zonas, una interior con una gran cristalera y una exterior. El tono oscuro de las paredes de la primera permite que destaque la pileta de madera de ciprés japonés, al tiempo que nos recuerda algunos de los comentarios que Tanizaki Jun'ichirō nos dejó en su célebre El elogio de la sombra.

Uno de los baños comunitarios del ryokan Hoshinoya de Kioto. Foto de la web del ryokan.

El Hoshinoya tiene un amplio jardín, con varias zonas de usos muy diferenciados, que fue proyectado por Hasegawa Hiroki (1958-) del Studio on Site de Tokio. Una de sus características es el preciso estudio de los enlosados de los caminos siguiendo la más pura tradición de los senderos en los clásicos jardines de té. En la siguiente fotografía se aprecian las variaciones en el diseño de esos empedrados.

Caminos entre pabellones del ryokan Hoshinoya de Kioto. 
Foto de la web del ryokan.

En un ryokan que se precie no puede faltar algún espacio relacionado directamente con la ceremonia de té. El Hoshinoya dispone no solo de una cabaña de té, sino que varias zonas de su jardín pensadas para poder saborear la infusión esmeralda entre cerezos y arces. Una de ellas se aprecia en la siguiente fotografía. 

Zona del jardín utilizada para saborear un té en el ryokan Hoshinoya de Kioto. Foto de la web del ryokan.

Con esto finalizo esta entrada dedicada al Hoshinoya de Kioto no sin recordar que la Cadena Hoshino Resorts posee otros ryokan, también exquisitamente diseñados por la arquitecta Azuma Rie, en varios emplazamientos de Japón, incluso en Tokio. En la siguiente entrega presentaré otro ryokan, esta vez de un desinhibido estilo moderno.

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