martes, 31 de octubre de 2017

El diseño moderno japonés a partir de 1945, I

Pioneros del diseño industrial japonés, 1
Después de los cuatro artículos introductorios publicados en semanas pasadas, comienzo hoy la serie de entregas consagradas a diseñadores japoneses que iniciaron su actividad en la segunda mitad del siglo XX.

Los primeros diseñadores japoneses

La primera generación de diseñadores contemporáneos de Japón la forman los nacidos en las tres primeras décadas del siglo XX. Son los Toyoguchi Kappei, Watanabe Riki, Kenmochi Isamu, Yanagi Sori, Daisaku Chō y Ekuan Kenji, entre otros. Seguramente, habría que incluir en esa relación a Isamu Nochuchi, un escultor de madre americana y padre japonés que también realizó algunas obras maestras del diseño moderno. Pero antes de hablar de él, norteamericano de nacionalidad pero cuya personalidad se debatía entre las dos culturas, la occidental y la japonesa, voy a hacerlo de los seis mencionados.

Toyoguchi Kappei (Katsuhei) (1905-1991)
Toyoguchi Kappei fue uno de los pioneros del diseño japonés. Estudió esa especialidad en la Universidad de las Artes de Tokio, donde se graduó en 1928. En 1960 abrió su propia empresa, el Instituto de Diseño Toyoguchi.

Toyoguchi Kappei. Foto: rakuten.co.jp

Durante su carrera, Toyoguchi estudió con precisión los parámetros que inciden en el diseño del mobiliario, muchos de los cuales fueron adoptados más tarde por la Japan Industrial Standars. Fue uno de los primeros diseñadores japoneses que influyeron en el entorno americano.

Cuando Toyoguchi se licenció, Japón estaba embarcado en cómo enfocar el diseño de objetos modernos para su exportación a Occidente. En esa época se consideraba necesario que, además de reflejar la pujanza industrial del país, mostrasen su especificidad nacional.

Toyoguchi Kappei: silla Spoke para Tendo, 1963. 
Medidas aprox.: 81x68cm, asiento 34 cm, respaldo 83 cm. 
Foto: tendo-mokko.co.jo

La silla Spoke, su obra más conocida creada en 1963 para Tendo, tiene unas patas cortas que colocan su asiento muy cerca del suelo, a solo treinta y cuatro centímetros. Su amplio asiento en forma oval se cubre con un mullido cojín pensado para sentarse con las piernas cruzadas al modo japonés, como si se estuviera sobre un tatami. Sin embargo, también es posible hacerlo a la occidental, de tal forma que a un individuo de 1,80 metros de altura sus muslos le queden en posición horizontal. 

Otro de los pioneros del diseño moderno japonés y autor de una producción muy variada fue Watanabe Riki.

Watanabe Riki (1911-2013), primera parte
Watanabe estudió tecnología de la madera en lo que hoy se conoce como Facultad de Ingeniería de la Universidad de Chiba. Tras graduarse en 1936, se trasladó a Gunma, donde conoció a Bruno Taut, el arquitecto alemán que por esos años vivía en Takahashi y con el que pudo ampliar sus conocimientos sobre el movimiento moderno.

Watanabe Riki. Foto: Murakoshi Kōji.

En 1949 fundó su propia empresa de diseño, la Tsutomu Watanabe, la primera del país. En 1956 fue invitado a Estados Unidos, donde permaneció dos meses para ampliar estudios. Su estancia permitió que se comenzara a conocer en Norteamérica el diseño que se estaba realizando en Japón por esas fechas. A su regreso, ese mismo año, creó con Matsumura Katsuo (1923-1991) la empresa Q Design.

En el trabajo de Watanabe predominan los objetos de madera, un material muy cercano al entorno nipón y cuyas características y técnicas conocía muy bien gracias a su carrera universitaria, lo que le permitió crear muebles de bajísimo coste, pero de innegable calidez. En lo que respecta al mobiliario, algunos de sus trabajos de mayor envergadura los realizó para los hoteles Hilton y Keio Plaza de Tokio.

La silla Himoisu, 1952
La silla Himoisu de Watanabe, creada en 1952 y más conocida como silla de cuerdas, fue un producto excepcionalmente barato que mantenía ciertos rasgos nipones. Su altura era lo suficientemente baja para que un japonés acostumbrado a sentarse en el suelo no le resultara incómoda, pues podía cruzar fácilmente la piernas sobre su asiento. Se pensó para colocar en ella cualquier tipo de cojines.

Watanabe Riki: silla de cuerdas, 1952.
Medidas aprox.: 53x73cm, asiento 30 cm, respaldo 72 cm, cuerdas 7 mm.
Foto: metrocs-jp

El diseño de la silla de Watanabe satisfacía varios requerimientos, por un lado, su aspecto era el de un objeto moderno; por otro, la calidez de la madera le otorgaba un toque tradicional muy apreciado en Japón; finalmente, permitía sentarse a la manera japonesa.

Watanabe Riki: silla de cuerdas, 1952.
Foto: metrocs-jp
Watanabe Riki: silla de cuerdas, 1952.
Foto: metrocs-jp















El taburete Torii, 1957
El taburete QS-10, de 1957, es más conocido como Torii debido a que su asiento ligeramente ondulado recuerda las vigas de los torii sintoístas, los pórticos que a modo de portones se levantan en la entrada de los santuarios de esa religión. Su material, ratán, y su forma se pensaron para su uso en exteriores durante el verano. Su diseño, junto con el de la mesita redonda QR-40 del mismo material, fue galardonado con la medalla de oro de la trienal de Milán de aquel año. Ambos los fabricó la empresa YMK, especializada en muebles de ratán.

Watanabe Riki: taburete Torii de ratán, 1957.
Medidas aprox.: 48x35x46 cm de alto. 
Foto: ymk-pro.co.jp
Watanabe Riki: mesita circular de ratán, 1957. 
Medidas aprox.: 97 cm diámetro y 33 cm de alto.
 Foto: ymk-pro.co.jp




















Torii del santuario sintoísta de Itsukushima. Foto: J. Vives.

Como dije al comenzar esta serie, voy a intentar que mis artículos sobre diseño no sean muy extensos y que en ellos predominen las ilustraciones sobre el texto; por ese motivo dejo para el siguiente artículo el seguir hablando de la extensa producción de Watanabe. Será dentro de quince días.