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martes, 8 de septiembre de 2015

Pintura japonesa: el grabado japonés ukiyo-e, X

La pintura en el periodo Edo, la edad de oro del grabado ukiyo-e, III 
Después de haber comentado la semana pasada una minúscula parte de la obra de Hokusai, hoy concluyo esta serie sobre el grabado japonés haciéndolo de Hiroshige, el otro gran maestro del arte nipón del ochocientos.

Utagawa Hiroshige
Utagawa Hiroshige (1797-1858) forma con el ya comentado Hokusai la pareja más brillante de artistas japoneses del siglo XIX. Las comparaciones entre ambos son inevitables y también en el caso de Hiroshige la fama que alcanzó con la serie Cincuenta y tres estaciones del Tōkaidō fue inmediata. Como hice con Hokusai en el artículo anterior, hoy solo comentaré esta colección de estampas, dejando para otra ocasión el hablar del resto de su obra.

martes, 1 de septiembre de 2015

Pintura japonesa: el grabado japonés ukiyo-e, IX

La pintura en el periodo Edo, la edad de oro del grabado ukiyo-e, II 
Como prometí la semana anterior, hoy comentaré la obra, mejor dicho, una pequeñísima parte de la obra de Hokusai y dejaré para dentro de siete días la de Hiroshige, seguramente, los artistas del ukiyo-e más conocidos en Occidente junto con Utamaro.

martes, 25 de agosto de 2015

Pintura japonesa: el grabado japonés ukiyo-e, VIII

La pintura en el periodo Edo, la edad de oro del grabado ukiyo-e, I 
Hoy finalizaré el capítulo dedicado a los maestros del grabado japonés de mujeres hermosas, que dejé inconcluso la semana pasada, comentando la obra de uno de los artistas más conocidos en Occidente: Utamaro.

martes, 18 de agosto de 2015

Pintura japonesa: el grabado japonés ukiyo-e, VII

La pintura en el periodo Edo, la madurez del grabado ukiyo-e, II 
Como ya comenté la semana pasada, los grabados japoneses de mujeres hermosas, los denominados bijin-ga, se convirtieron en uno de los temas más populares y paradigmáticos del ukiyo-e, junto con los de actores de kabuki y luchadores de sumō; por encima incluso de los que trataban temas fantásticos o eróticos.

En este artículo y el siguiente, me voy a centrar en ese tipo de xilografías de “mujeres hermosas” y en concreto en sus más insignes representantes: Torii Kiyonaga y Kitagawa Utamaro, ambos llevaron esa especialidad a su máximo nivel de excelencia.

martes, 11 de agosto de 2015

Pintura japonesa: el grabado japonés ukiyo-e, VI

La pintura en el periodo Edo, la madurez del grabado ukiyo-e, I
Después del artículo anterior consagrado a Suzuki Harunobu y el ukiyo-e polícromo, hoy hablaré de otro artista coetáneo que también supo extraer muchas de las posibilidades de esa nueva técnica.

Katsukawa Shunshō
Katsukawa Shunshō (1726-1792) ocupó durante dos décadas un puesto indiscutible como ilustrador del mundo del kabuki y en concreto de sus actores más famosos. Sus grabados consiguieron impregnar a sus personajes de un exuberante realismo (entendido este calificativo de manera distinta a cómo se interpreta en Occidente) y de una presencia que incluso parecía situarles fuera del soporte del papel.

martes, 4 de agosto de 2015

Pintura japonesa: el grabado japonés ukiyo-e, V

La pintura en el periodo Edo, los inicios de la policromía en el grabado ukiyo-e
Concluido la semana pasada el capítulo dedicado a los pioneros de ukiyo-e, vamos a continuar nuestro recorrido, más o menos cronológico, por la historia del grabado japonés.

En Japón, el salto a la verdadera xilografía polícroma, no coloreada manualmente, se produjo en parte gracias a la afición por las estampas de calendarios (denominadas e-goyomi) y felicitaciones estacionales o de año nuevo que se extendió entre diletantes adinerados durante la segunda mitad del siglo XVIII. La solvencia económica de esos aficionados les permitía encargar a artistas reconocidos obras que acompañasen los poemas que ellos mismos creaban, eran los llamados surimono. Por otro lado, el estar destinadas a un público elitista y minoritario daba la oportunidad a sus autores de investigar nuevas técnicas que hacían más vistoso su trabajo, algo que propició la aparición del grabado polícromo gracias al perfeccionamiento del sistema de marcas de referencia en las planchas que, como comenté la semana pasada, fue ideado por Okumura Masanobu.

martes, 28 de julio de 2015

Pintura japonesa: el grabado japonés ukiyo-e, IV

La pintura en el periodo Edo, los pioneros del grabado ukiyo-e, II 
Enlazando con el artículo de la semana anterior, voy a acabar este capítulo dedicado a los pioneros del ukiyo-e, comentando la obra de dos artistas.

Kaigetsudō Ando
Kaigetsudō Ando (1671-1743) nunca realizó grabados en madera, sino únicamente pinturas sobre seda, lo que, si no somos demasiado estrictos, no impide incluirlas en el apartado ukiyo-e, dado que este término, como ya dije en el primer artículo de esta serie, se refiere más al tema de la obra que a su técnica, aunque no se puede negar que gran parte del éxito que alcanzó el ukiyo-e se debió, además de a las amplias posibilidades de la estampación polícroma y sus múltiples efectos de acabado, a sus grandes tiradas.

martes, 21 de julio de 2015

Pintura japonesa: el grabado japonés ukiyo-e, III

La pintura en el periodo Edo, los pioneros del grabado ukiyo-e, I
Enlazando con el artículo de la semana anterior, hoy comentaré someramente la obra de dos de los considerados pioneros del grabado polícromo japonés.

Hishikawa Moronobu
Después del cambio de opinión respecto a quién pudo haber sido el primero en mostrar el mundo flotante en la pintura japonesa, hoy día las apuestas de los especialistas parece que se decantan por Hishikawa Moronobu (1618-1694), un artista que como otros muchos también pasó por los talleres de los Kanō y los Tosa.

martes, 14 de julio de 2015

Pintura japonesa: el grabado japonés ukiyo-e, II

La pintura en el periodo Edo, características del grabado ukiyo-e
La semana pasada inicié esta serie que consagro al ukiyo-e. El de hoy es el último artículo que dedico a comentar algunos conceptos generales a modo de introducción. El martes próximo ya empezaremos a ver la producción de los artistas más representativos.

Custodia de las obras
En general, las obras pictóricas suelen ser piezas únicas que se exponen en algún museo o institución o forman parte de colecciones privadas. Por ese motivo, cuando se ofrece la información de sus características siempre se incluye el lugar en el que se exhiben o custodian.

Sin embargo, cuando se habla del grabado japonés, como ocurre con el de cualquier otro país, ese dato ya no tiene tanta relevancia, pues no se trata de obras únicas, sino de ejemplares procedentes de una edición para la que se ha impreso un número determinado de láminas. Incluso es posible que se hayan realizado posteriores “tiradas” a partir de las planchas originales.

martes, 7 de julio de 2015

Pintura japonesa: el grabado japonés ukiyo-e, I

La pintura en el periodo Edo, introducción al grabado ukiyo-e
Comienzo hoy una nueva serie dedicada al que, sin lugar a dudas, es el más conocido de todos los tipos de pintura japonesa; aunque seguramente eso ya no sea del todo cierto, pues el ya internacional manga y sus derivados se han convertido en una de las formas de arte popular más difundidas en Japón, como lo fue el ukiyo-e entre 1700 y 1900 aproximadamente. Pero eso del manga es un tema que no voy a tratar en mi blog.

Creo que existen pocas personas que no hayan visto algún grabado japonés con paisajes exóticos, personajes sorprendentes y brillante colorido que les haya sorprendido y al mismo tiempo cautivado. Hoy hablaré del ukiyo-e, es decir de las estampas polícromas japonesas que alcanzaron su máximo esplendor en la primera mitad del siglo XIX, aproximadamente.