martes, 3 de marzo de 2026

Curso de arte japonés, art. 45º. Jardines, VII

En el anterior artículo se comentaron dos jardines diseñados por Shigemori Mirei, el primer gran maestro de la modernidad en la jardinería de Japón. Con él, esta especialidad artística se puso al mismo nivel que la pintura o arquitectura. Hoy dedicaremos esta entrada, la penúltima de este apartado dedicado a la jardinería, al que se considera el jardín más importante del siglo XX.  

Los jardines de 1955 a 1990

El jardín del Museo e Arte Adachi

En 1970, Nakane Kinsaku (1917-1995) diseñó el enorme jardín del Museo de Arte Adachi que se ha convertido en una obra maestra que mantiene la gran tradición japonesa de grandes jardines de paseo del periodo Edo desde los imperiales Katsura y Shugaku-in, ambos comentados en este curso en el artículo 42, hasta los parques de señores feudales como Kōraku-en y Ritsurin-kōen, también reseñados en esta serie (artículo 43).

Entre otros muchos jardines que Nakane Kinsaku diseñó en Japón merecen citarse el de Yokō-en el templo de Taizō-in en Kioto o el del Museo de Artesanía Popular Sanuki (Sanuki mingeikan) de Ritsurin-kōen o el que creó en 1988 en el Museo de Bellas Artes de Boston como homenaje a Okakura Tenshin (Kakuzō), (1886-1913), autor del famosísimo El libro del té. En su trabajo de Boston, Nakane volvió a hacer posible que el jardín pudiera contemplarse desde una ventana del segundo piso de la pinacoteca bostoniana, como había hecho dieciocho años antes en el de Adachi.

Nakane Kinsaku: el jardín Yokō-en en el templo de Taizō-in, Myōshin-ji, Kioto,1966.
Foto: Javier Vives.

jueves, 19 de febrero de 2026

Conferencia sobre la arquitectura "de papel" de Shigeru Ban

El próximo día 28 de febrero a las 17:50 ofreceré una conferencia, titulada La arquitectura de papel de Shigeru Ban, en el Centro Artístico de Bueño de Ribera de Arriba en Asturias con motivo de la tercera edición de Japón en la Ribera. Las jornadas se desarrollarán alrededor del tema El papel japonés washi y más artes y se celebrarán los días 27 y 28 de febrero de este año 2026. 

martes, 17 de febrero de 2026

Curso de arte japonés, art. 44º. Jardines, VI

En el anterior artículo hablamos de dos jardines de paseo construidos en los siglos XVII y XVIII. Hoy lo haremos de un par de los creados en el siglo XX. En esta entrada no se comentará el gran jardín de paseo de Heian-jingū, inaugurado en 1895 ni el mucho menor de Murin-an, ambos en Kioto y también del mismo autor, Ogawa Jihei (1860-1933). A los interesados en tener más información de ellos les remito a mi libro Historia y Arte del jardín japonés y a mi blog Jardines de Japón.  

Los jardines del siglo XX hasta 1955

Durante el primer tercio del siglo XX, la jardinería en Japón se encontraba en un punto muerto. Una alarmante falta de ideas condujo a un estancamiento inevitable. A diferencia de lo que ocurría con la pintura y la arquitectura o incluso en menor grado con la escultura, los japoneses no encontraban en la jardinería occidental apenas nada que mereciera la pena importar, con la excepción de ciertas especies vegetales desconocidas en Japón.

Sin embargo, ante semejante panorama apareció una figura que revolucionó la especialidad: Shigemori Mirei (1896-1975). Cuando en los años treinta resultaba imposible encontrar trabajo, Shigemori se dedicó a estudiar en profundidad los jardines clásicos de su país, algo que le permitió crear una nueva sintaxis diferente de la tradicional, pero que no renunciaba a los principios ancestrales del arte de la jardinería.

El primer jardín del siglo XX que renovó esa especialidad poniéndola a la altura de la pintura o arquitectura fue una obra de Shigemori: el jardín seco del templo de Tōfuku en Kioto.

El jardín de Tōfuku-ji

En 1939, Shigemori diseñó sendos jardines secos frente a las cuatro fachadas de la residencia del abad del templo de Tōfuku-ji en Kioto. En cada uno de ellos utilizó un tema diferente. En el mayor de todos, situado en el lado sur, empleó dos elementos y dos colores: cinco grupos de oscuras rocas y cinco montículos de verde musgo situados en el extremo del gran patio, hacia donde parece que se desplaza la procesión de esas rocas.

Shigemori Mirei: el jardín sur de Tōfuku-ji, 1939, Kioto. Foto: Javier Vives.

domingo, 8 de febrero de 2026

El jardín seco de Zuihō-in: vídeoclip

El jardín seco de Zuihō-in
En mi canal de YouTube he colgado un fotomontaje en formato videoclip sobre el jardín seco del templo de Zuihō-in, perteneciente al complejo budista de Daitoku-ji en Kioto.

Los jardines que rodean al edificio de la residencia del prior de la congregación de Zuihō-in los diseñó en 1960 el maestro jardinero Shigemori Mirei (1896-1975). 

Si deseas ver esas mismas fotos que aparecen en el clip y otras, una a una y con más calma, puedes entrar en mi blog Jardines de Japón. Este enlace te llevará justo a su artículo.

Si necesitas más información sobre Daisen-in, te informo que hace tiempo publiqué en este blog un par de artículos sobre su jardín seco. Este enlace lleva al primero de ellos.

Mi clip en YouTube, que adjunto aquí mismo, puede servirte de introducción, solo dura un minuto.



                          

martes, 3 de febrero de 2026

Curso de arte japonés, art. 43º. Jardines, V

Hace dos semanas vimos los dos grandes jardines imperiales de Kioto y hoy hablaremos de otros dos promovidos por grandes señores feudales. En los años edo (1603-1868), cuando Japón entró en un largo periodo de paz, los señores feudales, liberados de los gastos que habían representado en épocas anteriores las guerras entre clanes, podían competir entre sí edificando grandes jardines que exhibían como muestra de su pedigrí cultural.

Los jardines feudales

Muchos de los elementos que se utilizaban en ellos, como los lagos, islas, puentes, colinas o pabellones de té se empleaban siguiendo los modelos de las villas de Katsura y Shugaku-in. El despliegue formal de todos esos componentes parecía no tener límites. En determinados lugares, aunque no tan profusamente como en el anterior periodo Momoyama, se utilizaban rocas y peñascos, la mayoría con una simbología no religiosa relacionada con el estatus del promotor del jardín. En otros se empleaban piletas, piedras y guijarros como en los jardines de té. Finalmente, el podado proporcionaba a los arbustos un claro valor escultórico. 

El jardín Sukkei-en, Hiroshima, s. XVII. Foto: Javier Vives.