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martes, 8 de octubre de 2024

Curso de arte japonés, art. 9º. Panorama histórico, VII

El anterior artículo finalizó con un par de ejemplos de japonismo en la cerámica y hoy concluiré el tema hablando de cómo se manifestó en el cartelismo y el teatro europeos.

El japonismo en el diseño y teatro

La influencia japonesa en lo que denominamos artes decorativas alcanzó a todas las especialidades, aunque no siempre al mismo nivel. El ámbito de la publicidad de productos de consumo fue uno de ellos. En algunos casos, como el de la siguiente ilustración, me pregunto, ¿qué tendrá que ver el chocolate con el Japón tradicional?, dado que el chocolate no llegó al archipiélago nipón hasta finales del siglo XIX.

Cartel de chocolates Amatller, 1913. 
Foto: web de la Fundación Instituto Amatller de Arte Hispánico. 

martes, 24 de septiembre de 2024

Curso de arte japonés, art. 8º. Panorama histórico, VI

En el anterior artículo vimos muy por encima la “llegada” de los grabados policromos japoneses a Europa, especialmente a París. Fue allí donde los pintores impresionistas quedaron fascinados por la frescura de los temas, la osadía de las composiciones y, cómo no, por unos temas que les resultaban especialmente exóticos. De eso vamos a hablar hoy.

El japonismo en la pintura y cerámica

El precio irrisorio y la facilidad de transporte de las estampas japonesas permitieron que en las últimas décadas del siglo XIX llegaran numerosos ejemplares a Europa y Estados Unidos. En consecuencia, muchos artistas occidentales las compraron y se inspiraron en ellas. Lo que más les sorprendía eran las atrevidas composiciones, la asimetría, el abrupto corte de las figuras, los inusuales puntos de vista, todos ellos, aspectos hasta entonces rechazados por la ortodoxia pictórica europea.

En resumen, todos los impresionistas franceses quedaron subyugados por los grabados japoneses. Van Gogh fue uno de ellos, que no solo se limitó a parafrasearlos casi literalmente, sino que numerosas veces aparecían como fondo de sus cuadros, detalle que se aprecia en la siguiente ilustración. Sin embargo, en sus obras no adoptó los fondos lisos japoneses sobre los que parecían flotar las figuras de Utamaro. 

Vincent van Gogh: Retrato de Père Tanguy
óleo sobre tela, 92x75 cm, 1887. 
Museo Rodin, París. Foto: web del museo.

martes, 10 de septiembre de 2024

Curso de arte japonés, art. 7º. Panorama histórico, V

En el artículo anterior hablamos del arte del grabado y del teatro durante el periodo Edo (1603-1868). En el de hoy entraremos en una de las etapas más fascinantes de la historia japonesa: su apertura de fronteras y su modernización en todos los campos, incluido el del arte.

El cambio de modelo

En 1868, Japón se abre al mundo y descubre Occidente, su arte, su ciencia, su tecnología y sus organizaciones políticas, sociales y culturales. En muy pocos años comienza la imparable modernización del país en todos los ámbitos. Después de más de mil años en los que China había sido el modelo a seguir, ahora Japón mira a Occidente.

En 1871, un grupo de prohombres japoneses inicia un largo viaje por América y luego por Europa que durará hasta 1873. Es la denominada misión Iwakura, apellido de un político, Iwakura Tomomi (1825-1883), que desempeñó cargos de consejero en el gobierno Meiji y fue uno de los promotores del moderno sistema bancario y de la red de ferrocarriles japoneses. El objetivo de esa delegación era estudiar las organizaciones políticas y educativas de los principales países occidentales para, después de elegir las más adecuadas, aplicarlas en Japón.

Foto realizada en San Francisco en 1872 de miembros de la misión Iwakura.
Iwakura Tomomi aparece sentado en el centro con kimono. Foto: Wikimedia Commons.

martes, 27 de agosto de 2024

Curso de arte japonés, art. 6º. Panorama histórico, IV

En la anterior entrada vimos muy por encima las artes que practicaban los monjes budistas, en concreto los de la escuela zen, y hoy daremos un salto importante para comentar el cambio social que supuso el periodo Edo (1603-1868) y las nuevas formas artísticas que aparecieron durante esa época de expansión económica y social.

Las clases urbanas

A principio del siglo XVII, Japón entró en un largo periodo de paz que duraría más de dos siglos y medio. El no haber guerras entre clanes y señores feudales propició que las grandes ciudades se convirtieran en centros muy dinámicos y activos donde apareció una nueva clase urbana que poco a poco se iba enriqueciendo al tiempo que iba desplazando a a los antiguos samurai, desposeídos de sus armas, privilegios de casta y solvencia económica. Solo los samurai más inquietos y cultivados supieron adaptarse a la nueva situación convirtiéndose en funcionarios, burócratas o empresarios. 

La flamante clase urbana tenía necesidad de entretenerse, de divertirse y eso lo encontró principalmente en dos géneros teatrales que nacieron a principios del siglo XVII: el teatro de marionetas llamado bunraku y el kabuki. Otra especialidad artística característica de esa época fueron los grabados policromos, los mundialmente conocidos ukiyo-e.

La ilustración siguiente es de un biombo que ilustra la batalla de Sekigahara, de la que salió vencedor Tokugawa Ieyasu, cuya familia ostentará el cargo de shōgun durante todo el periodo Edo, desde 1603 hasta 1868.

Anónimo: La batalla de Sekigahara, biombo de seis paneles, tinta y color sobre papel,
medidas desconocidas, final periodo Edo, s. XIX.
Museo de Historia Municipal de Gifu. Foto: Wikimedia Commons.

martes, 13 de agosto de 2024

Curso de arte japonés, art. 5º. Panorama histórico, III

Después de ver en el anterior artículo las aficiones artísticas que tenía la aristocracia militar, es decir, los señores feudales y los samurai de alto rango, hoy comentaremos la enorme influencia que ejercieron las órdenes budistas en el desarrollo del arte japonés.

Los templos zen

A partir del periodo Kamakura (1185-1333), los templos budistas fueron, por detrás de los señores feudales, el otro estamento con gran poder y riqueza. En concreto, los monasterios de la escuela zen se convirtieron en un foco cultural y artístico de primer orden, tanto en pintura y caligrafía como en la creación de jardines.

En la siguiente fotografía, que ya vimos en otro artículo de este blog, tenemos una pintura de tema paisajístico sobre puertas correderas encargada por un importante monasterio zen de Kioto. Esa obra posee muchos de los rasgos recurrentes en el arte japonés que iremos descubriendo a lo largo de este curso. 

Más información sobre los rasgos del arte de Japón

En enero de 2020 publiqué en este blog el primer artículo de una serie dedicada a los rasgos y recurrencias en el arte japonés. Recomiendo a los interesados en el tema que, al menos, consulten esa entrada inicial.

Kanō Eitoku: Flores y pájaros de las cuatro estaciones, ca. 1566, tinta y oro sobre papel,
176x142 cm y 176x74 cm cada hoja. Jukō-in, Daitoku-ji, Kioto
. Foto: StudyBlue.

martes, 30 de julio de 2024

Curso de arte japonés, art. 4º. Panorama histórico, II

Hace dos semanas empezamos a hacer un rápido recorrido por los diferentes periodos históricos de Japón que será solo un aperitivo del curso que iremos desarrollando a lo largo de esta muy larga serie con más de cien artículos. Ese primero finalizó comentando la aparición de una aristocracia japonesa que patrocinó un tipo de arte cuyos rasgos se mantuvieron durante varios siglos como típicamente nipones.

Hoy avanzaremos un paso más para entrar en el periodo histórico llamado Kamakura que abarca desde el año 1185 hasta el 1333, es decir, básicamente el siglo XIII y parte del XIV. Durante ese lapso se produjo un cambio sustancial en las más altas esferas del poder político. Simplificando mucho, la refinada aristocracia de los años heian fue relevada por la clase de los samurai, de los señores feudales, cuya forma de vida, austera, sacrificada y con un alto concepto del honor, era muy diferente de la sofisticada, elegante y hedonista de la nobleza del periodo anterior.

Vamos a ver un poco cómo era el ambiente en el Japón de esos años, las relaciones personales o entre grupos sociales, sus aficiones y el arte.

Los samurai

En el año 1185, se estableció en Japón un régimen militar en cuya cúspide se encontraba el denominado shōgun, el más alto cargo castrense que gobernaba por encima incluso del mismísimo emperador. La nueva y pujante clase de los samurai desplazó del poder a la exquisita nobleza que lo había ostentado durante el periodo Heian. Su régimen militar duró casi 700 años y dio origen a una forma de vida mucho más austera que la que habían llevado los refinados aristócratas de Kioto. Incluso para distanciarse aún más de esa sofisticada nobleza, la sede de su primer gobierno se trasladó a la ciudad de Kamakura.

En la ilustración siguiente aparecen dos célebres personajes históricos de esa época: Yoshitsune y Benkei. Yoshitsune, de nombre completo Minamoto no Yoshitsune (1159-1189), era el hermanastro del shōgun, Minamoto no Yoritomo, y un militar más que notable que logró que su clan, los Genji, derrotaran al clan rival de los Taira en 1185, momento en el que Yoritomo instauró en la ciudad de Kamakura el gobierno de los shōgun. el monje budista Musashibō Benkei (1155-1189) se convirtió en el más fiel servidor de Yoshitsune y jefe de su escolta en su huida hacia el norte de Japón para escapar de su hermanastro.

Esos dos personajes, Yoshitsune y Benkei, son los protagonistas de muchas obras de teatro , bunraku y kabuki, así como de innumerables grabados, como el de la siguiente ilustración.

Utagawa Toyokuni: Yoshitsune y Benkei, xilografía,
37,7x25,3 cm, periodo Edo, 1800-1820.
Library of Congress de Washington, EU. Foto: web de la biblioteca.

martes, 16 de julio de 2024

Curso de arte japonés, art. 3º. Panorama histórico, I

Hace quince días publiqué dos entradas, objetivo índice, que formaban parte del primer apartado de este Curso de arte japonés y que titulé “Presentación”. 

Antes de empezar a hablar de las diferentes especialidades artísticas en detalle, he pensado que sería interesante tener una visión general del devenir histórico de Japón y cómo el entorno social de cada época propició una forma de arte característica. De ello tratará esta segunda parte del curso que empieza hoy y que he llamado “Introducción”. Constará de dos apartados: el que denomino "Panorama histórico" y el que titulo "Entorno japonés". Como siempre, sus entradas se irán lanzando cada dos semanas. 

La tercera parte del curso se dedicará íntegramente a hablar de las diferentes especialidades artísticas: cerámica, escultura, jardines, pintura, arquitectura, etc. 

Pero empecemos ya haciendo un rápido recorrido por el panorama histórico japonés. Eso nos servirá para, cuando hablemos de cada arte, situar mejor su evolución a lo largo de los siglos. 

La prehistoria

Vasija jōmon, periodo Jōmon medio
(3000-2000 a. C.), altura: 32,5 cm.
Museo Nacional de Tokio. Foto: web del museo.

Las primeras manifestaciones artísticas japonesas de las que se tiene constancia son la cerámica y la arquitectura. Sin embargo, si bien de la primera pueden verse piezas originales con miles de años de antigüedad en muchos museos, no ocurre lo mismo con los edificios. De las edificaciones prehistóricas solo se han podido construir supuestas réplicas a partir de restos arqueológicos.

En la ilustración de la izquierda vemos un tipo de cerámica que se creó entre los años 3000 a 2000 antes de nuestra era y que es realmente sorprendente por su complejidad técnica. Sin embargo, esas formas desbocadas, incluso podríamos decir que expresionistas, ya no se volverán a ver en el arte japonés hasta la llegada del siglo XX.

En realidad, lo que predominó en las artes japonesas durante siglos fue la contención formal, las variaciones apenas perceptibles en los pequeños detalles. Un planteamiento que vemos ejemplificado en la siguiente foto de una vasija cerámica también prehistórica, pero más tardía que la anterior.