lunes, 12 de enero de 2026

El Salón del Fénix o Byōdō-in: vídeoclip

El Salón del Fénix o Byōdō-in
En mi canal de YouTube puede verse un videoclip realizado a partir de fotos propias del célebre Salón del Fénix o Byōdō-in, situado en la población de Uji, a las afueras de Kioto.

El Byōdō-in lo construyó en 1052, Fujiwara no Michinaga (990-1074) en los terrenos de una villa que su padre había levantado años antes.

Si deseas ver esas mismas fotos que aparecen en el clip y otras, una a una y con más calma, puedes entrar tanto en mi blog Jardines de Japón como en el de Arquitectura de Japón. En ambos hay un artículo sobre ese recinto, en el que tan interesante es su jardín como su edificio.

Aquí tienes el clip de YouTube, su duración no llega al minuto. 



                          

martes, 6 de enero de 2026

Curso de arte japonés, art. 41º. Jardines. III

En el anterior artículo hablamos de los jardines del periodo Heian (794-1185) y sus dos tipologías: los que hemos denominado aristocráticos y los del paraíso. Hoy entraremos en una fase posterior en la que se aplicaron nuevos planteamientos que permitieron crear los jardines más genuinamente japoneses: los jardines secos.

Los jardines secos

A finales del periodo Heian, las dos familias más poderosas del país se enfrentaron durante años en cruentas guerras que concluyeron con la victoria definitiva del clan de los Minamoto y la instauración de un nuevo sistema de gobierno militar encabezado por el denominado shōgun, quien en ese momento decidió trasladar su cuartel general a la ciudad de Kamakura, lejos de Kioto.

También a finales del siglo XII surgió una nueva escuela budista que ejerció una notable influencia tanto en el entorno castrense y feudal como en todas las artes, incluida la jardinería. Era el zen, cuyos primeros pasos los dio precisamente en Kamakura donde se había asentado el nuevo régimen castrense.

El maridaje entre la filosofía zen y el espíritu samurai fue inesperado. Desde un principio, sus ascéticas prácticas complacieron a la clase militar. La meditación del bonzo se parecía a la concentración del guerrero antes del combate. Su insistencia en la ejecución diaria de las labores más humildes evocaba el sencillo trabajo del soldado. Su recordatorio de la fugacidad de todas las cosas de este mundo fortalecía la idea que tenía el samurai de su efímera existencia, tan frágil como la flor de un cerezo.

Práctica del sazen en la posición que adopta la escuela sōtō. Foto de fuente desconocida.

martes, 23 de diciembre de 2025

Curso de arte japonés, art. 40º. Jardines, II

En el artículo anterior comentamos muy por encima los primeros tipos de jardines japoneses que aparecieron hacia el siglo VIII, y hoy lo haremos de una tipología empleada por las congregaciones budistas para simbolizar el paraíso que su credo predicaba.

Los Jardines del paraíso

A finales del periodo Heian, el estilo de jardín con un lago ante el que se levantaba el pabellón principal de las villas aristocráticas se reinterpretó de tal modo que se transformó en una verdadera parábola del paraíso budista. Eran los denominados jardines del paraíso o de La Tierra Pura, nombre este de una de las escuelas budistas más extendidas.

Al mismo tiempo que la sofisticada y elegante aristocracia de Kioto marcaba los cánones de cómo debía de ser un jardín pensado para su disfrute y en cuyo diseño intervenía no pocas veces; el llamado budismo amidista comenzaba a tener predicamento entre el pueblo llano. Su teología se basaba en la misericordia del buda Amida, en cuya residencia, el llamado Paraíso Occidental de la Tierra Pura, recibía a los fieles que habían invocado su nombre.

Ese cielo budista situado como se comentó en su momento (consúltese el artículo 18) en el oeste, más allá del horizonte del mar que separa Japón del continente asiático, era lo que se pretendía simbolizar con los jardines de los templos que se construían en esos años heian. El lago simbolizaba ese océano y un pabellón que custodiaba una imagen de Amida representaba el paraíso, construido precisamente en la orilla oeste de ese estanque.

La fotografía siguiente es del único ejemplo completo que existe, junto con el Byōdō-in, de ese tipo de jardín con un pabellón en cuyo interior hay una estatua de Amida, que en el caso de Jōruri-ji son nueve imágenes.

El pabellón del jardín Jōruri-ji, Kioto, periodo Heian, s. XII. Foto: Wikimedia Commons.

martes, 2 de diciembre de 2025

Curso de arte japonés, art. 39º. Jardines, I

El anterior artículo fue el último de los dedicados a la escultura en esta larga serie que pretende ser una introducción al arte japonés en general. Hoy iniciamos otro apartado dedicado esta vez al jardín.

Antes de ver la evolución de la jardinería en Japón, voy a insertar un par de cuadros para clarificar las ideas. Por supuesto que, como todos los esquemas que intentan condensar conceptos o hechos históricos, no son ni completos ni perfectos y siempre se pueden ampliar o mejorar.

En el primero intento ver cómo fueron apareciendo los distintos tipos de jardín a lo largo de la historia. A pesar de que en la tabla se ha situado cada estilo de forma concatenada, debemos pensar que en la evolución del arte casi nunca existen límites claros entre tendencias o modelos. Cuadros como este solo sirven para, adoptando un punto de vista más alejado que el que se tiene cuando se habla de un estilo o artista en concreto, tener una visión de conjunto.

Recintos sintoístas

hasta 710

Jardines imperiales

710-794

Jardines aristocráticos y budistas

794-1185

Jardines zen

1185-1603

Jardines de té

1500-1868

Jardines de paseo

1603-1868

Jardines modernos

1868-1945

Jardines contemporáneos

 a partir de 1945

martes, 18 de noviembre de 2025

Curso de arte japonés, art. 38º. Escultura, VII

En el anterior artículo vimos varios escultores que en algún momento de su carrera participaron en el grupo Mono-ha. Hoy acabaremos este apartado dedicado a la escultura japonesa con artistas que a veces se han calificado como pos-Mono-ha.

La escultura de 1980 a nuestros días

Muraoka Saburō (1928-2013)

Muraoka Saburō fue el más veterano de todos los artistas pos-Mono-ha. Durante los años sesenta se integró en el movimiento conceptual formado por artistas japoneses que podían englobarse en la órbita de Fluxus, pero que no viajaron a Estados Unidos como la mayoría de los adictos a esa tendencia internacional. A esa fase pertenece la obra de la siguiente ilustración.

Muraoka Saburō: Entrada. El calor robado, parte delantera; acero, azufre y fuego,
200x200x20 cm; silla: 102x91x45 cm, 1990. Galería 16 de Kioto. Foto: web hfactory.jp