El próximo día 28 de febrero a las 17:50 ofreceré una conferencia, titulada La arquitectura de papel de Shigeru Ban, en el Centro Artístico de Bueño de Ribera de Arriba en Asturias con motivo de la tercera edición de Japón en la Ribera. Las jornadas se desarrollarán alrededor del tema El papel japonés washi y más artes y se celebrarán los días 27 y 28 de febrero de este año 2026.
jueves, 19 de febrero de 2026
martes, 17 de febrero de 2026
Curso de arte japonés, art. 44º. Jardines, VI
En el anterior artículo hablamos de dos jardines de paseo construidos
en los siglos XVII y XVIII. Hoy lo haremos de un par de los creados en
el siglo XX. En esta entrada no se comentará el gran jardín de paseo de
Heian-jingū, inaugurado en 1895 ni el mucho menor de Murin-an, ambos en Kioto y
también del mismo autor, Ogawa Jihei (1860-1933). A los interesados en tener más información de ellos les remito
a mi libro Historia y Arte del jardín japonés y a mi blog Jardines de Japón.
Los jardines del siglo XX hasta 1955
Durante el primer tercio del siglo XX,
la jardinería en Japón se encontraba en un punto muerto. Una alarmante
falta de ideas condujo a un estancamiento inevitable. A diferencia de lo que
ocurría con la pintura y la arquitectura o incluso en menor grado con la
escultura, los japoneses no encontraban en la jardinería occidental apenas nada
que mereciera la pena importar, con la excepción de ciertas especies vegetales
desconocidas en Japón.
Sin embargo, ante semejante panorama apareció una figura que
revolucionó la especialidad: Shigemori Mirei (1896-1975). Cuando en los años
treinta resultaba imposible encontrar trabajo, Shigemori se dedicó a estudiar
en profundidad los jardines clásicos de su país, algo que le permitió crear una
nueva sintaxis diferente de la tradicional, pero que no renunciaba a los
principios ancestrales del arte de la jardinería.
El primer
jardín del siglo XX que renovó esa especialidad poniéndola a la
altura de la pintura o arquitectura fue una obra de Shigemori: el jardín seco
del templo de Tōfuku en Kioto.
El jardín de Tōfuku-ji
En 1939, Shigemori diseñó sendos jardines secos frente a las cuatro fachadas de la residencia del abad del templo de Tōfuku-ji en Kioto. En cada uno de ellos utilizó un tema diferente. En el mayor de todos, situado en el lado sur, empleó dos elementos y dos colores: cinco grupos de oscuras rocas y cinco montículos de verde musgo situados en el extremo del gran patio, hacia donde parece que se desplaza la procesión de esas rocas.
![]() |
| Shigemori Mirei: el jardín sur de Tōfuku-ji, 1939, Kioto. Foto: Javier Vives. |
domingo, 8 de febrero de 2026
El jardín seco de Zuihō-in: vídeoclip
Si deseas ver esas mismas fotos que aparecen en el clip y otras, una a una y con más calma, puedes entrar en mi blog Jardines de Japón. Este enlace te llevará justo a su artículo.
Mi clip en YouTube, que adjunto aquí mismo, puede servirte de introducción, solo dura un minuto.
Twittear Seguir a @JavierVivesRego
martes, 3 de febrero de 2026
Curso de arte japonés, art. 43º. Jardines, V
Hace dos semanas vimos los dos grandes jardines imperiales de Kioto y
hoy hablaremos de otros dos promovidos por grandes señores feudales. En los
años edo (1603-1868), cuando Japón entró en un largo periodo de paz, los
señores feudales, liberados de los gastos que habían representado en épocas
anteriores las guerras entre clanes, podían competir entre sí edificando grandes
jardines que exhibían como muestra de su pedigrí cultural.
Los jardines feudales
Muchos de los elementos que se utilizaban en ellos, como los lagos, islas, puentes, colinas o pabellones de té se empleaban siguiendo los modelos de las villas de Katsura y Shugaku-in. El despliegue formal de todos esos componentes parecía no tener límites. En determinados lugares, aunque no tan profusamente como en el anterior periodo Momoyama, se utilizaban rocas y peñascos, la mayoría con una simbología no religiosa relacionada con el estatus del promotor del jardín. En otros se empleaban piletas, piedras y guijarros como en los jardines de té. Finalmente, el podado proporcionaba a los arbustos un claro valor escultórico.
![]() |
| El jardín Sukkei-en, Hiroshima, s. XVII. Foto: Javier Vives. |



