martes, 11 de septiembre de 2018

El diseño moderno japonés a partir de 1945, XXIII

La tercera generación de diseñadores japoneses, 5
En el artículo anterior hablé de Hosoe Isao, un diseñador japonés desaparecido en 2015, y hoy lo haré de un colega suyo que nació y falleció un año más tarde, Uchida Shigeru.

Uchida Shigeru (1943-2016)
Uchida Shigeru se graduó en 1966 en la Escuela de Diseño Kuwasawa de Tokio. En 1970 abrió su propio estudio y en 1980 fundó con Nishioka Toru el Studio 80, más centrado en el interiorismo. Entre 1983 y 1986 proyectó una serie de tiendas para el modista Yamamoto Yōji (1943-), así como la decoración de interiores de varios hoteles. En cierto momento Uchida comentó: “estoy más interesado en algo situado más allá de lo visible y palpable, es decir, la existencia. Durante el siglo XX, hemos puesto demasiado énfasis en lo visible creyendo que solo existen cosas concretas.” 

Uchida Shigeru. Foto: Uchida-design.jp

En 1985, Uchida diseñó un sillón ligero y transparente, a la vez que sólido y resistente, utilizando chapa perforada con huecos circulares.

Uchida Shigeru: sillón de chapa perforada lacada, 1985. Medidas: 71x60 cm, respaldo 69 cm. 
Foto de fuente desconocida.

Horizontales fue el nombre que se dio a unos pequeños estantes modulares para colgar de la pared en los que Uchida jugó con los colores y transparencias de sus puertas correderas, las cuales pueden abrirse por ambos extremos. 

Uchida Shigeru: estantes Horizontales, 2000.  
Carcasa de madera lacada y puertas deslizantes de metal. 
Foto de fuente desconocida. 

Por otro lado, Uchida diseñó los estantes como pequeños módulos independientes para permitir crear con ellos innumerables combinaciones de forma y color, tal y como se aprecia en la siguiente fotografía.

Uchisa Shigeru: estantes Horizontales, 2000. 
Carcasa de madera lacada y puertas deslizantes de metal. 
Foto de fuente desconocida. 

Uchida: cuchillo, 2010. Foto: designboom
En diseños más convencionales, como puede ser el de un cuchillo, Uchida demostró su especial sensibilidad y su capacidad para crear objetos cercanos. 

Las dos fotografías siguientes son de un cuchillo cuyo mango y funda responden a una forma tradicional japonesa, al mismo tiempo que su diseño, un progresivo lagrimeo de puntos rojizos creado con un cordón de seda debidamente protegido, resulta muy moderno.


Uchida Shigeru: cuchillo, 2010. Acero inoxidable, madera y cordón de seda en color. 
Foto: designboom

Uno de los últimos trabajos de Uchida fue la colección de muebles denominada Khora realizada en colaboración con el joven mecenas chino Adrian Cheng (1979-). Se trata de una serie de bancos y mesas que se combinan con unos paneles calados de tal manera que ambos elementos crean un micro-ambiente muy sugestivo. Uchida utilizó de forma muy sensitiva las formas y técnicas tradicionales de ensamblaje de la madera en Japón.

Uchida Shigeru: mesa y mampara de la serie Khora, 2015. Foto: Dezeen

Obsérvese en la ilustración anterior que la rejilla ortogonal por encima del banco es cuadrada, mientras que por debajo es rectangular. En la fotografía siguiente se muestra un entramado diferente de los paneles, esta vez de apariencia aleatoria, y otra solución del banco.

A partir de esa idea Uchida creará una de sus obras más interesantes: unos pequeños cubículos transportables en los que celebrar la ceremonia de té.

Uchida Shigeru: bancos de la serie Khora, 2015. Foto: Dezeen

Entre los trabajos más exquisitos de Uchida se encuentran sus cabañas de té. En su interior se genera perfectamente la atmósfera a la que él mismo aludía en su frase de que lo importante es lo invisible. 

El trenzado irregular del bambú de sus paredes logra que los verdaderos protagonistas no sean tanto las propias cañas como los vacíos, y que esos paramentos se conviertan en filtros visuales que generan penumbras y distintos grados de transparencia muy agradables.

Uchida Shigeru: las casas de té Ji-an, Gyō-an y So-an, 1993. Foto: Uchida-design.jp

En definitiva, esa creación de un ambiente sugerente y poético, pero sencillo y humilde, sin rastro alguno de ostentación refleja perfectamente el espíritu del camino del té; una “filosofía”, diríamos en Occidente, que incorpora muchos de los rasgos más profundos de la cultura japonesa. 

Uchida Shigeru: la casa de té Gyō-an,  cedro y bambú, 240x240x200 cm de alto, 1993. 
Foto: Uchida-design.jp

Las cabañas de té de Uchida pueden construirse en cualquier emplazamiento, ya sea en el exterior o en un interior.

Uchida Shigeru: las casa de té Gyō-an, 1993. Foto: Uchida-design.jp

En 2003, Uchida fue uno de los diseñadores a los que se encargó proyectar un banco para instalar como mobiliario urbano en Roppongi-Hills, Tokio. Su propuesta, que aparece en la fotografía siguiente, resulta innovadora, ligera y desenfada, cualidades muy adecuadas para el barrio donde se ubica.

Uchida Shigeru: banco, para Roppongi-hill, Tokio, 2003. Acero inoxidable acabado con pintura cerámica. 
Medidas aprox.: 45x600x95 cm de alto. Foto: Eizo Okada.

En la foto siguiente vemos a Uchida y Cheng dentro de una de sus casas de té, poco antes del fallecimiento del diseñador japonés. En su honor, Cheng organizó una exposición titulada Wander from Within que se presentó por primera vez en abril de 2017 en la Milan Design Week, para luego realizar una gira mundial por más de diez ciudades.

Adrian Cheng y Uchida Shigeru en la cabaña de té Gyō-an. Foto: Adrian Cheng.

Para acabar este artículo sobre Uchida Shigeru, inserto este vídeo, de escasos 30 segundos y que se encuentra en YouTube, sobre esa exposición celebrada en abril de 2017 en Milán, a escasos seis meses de la desaparición del maestro. En ella, Adrian Cheng muestra el fruto de su último diseño realizado con Uchida. Un merecido tributo al gran artista japonés.


En el siguiente artículo concluiré este capítulo dedicado a los diseñadores nacidos en los años cuarenta del siglo XX con un creador singular, Kawasaki Kazuo.