martes, 9 de abril de 2024

La danza butō, 40

Las compañías de butō: Dairakudakan, 1

Concluida hace dos semanas la sección consagrada a los bailarines de butō independientes, voy a dedicar los seis últimos artículos de esta serie a hablar de las dos compañías más longevas de la historia de la danza butō: Dairakudakan y Sankai juku.

La compañía Dairakudakan

La troupe de butō Dairakudakan la creó Maro Akaji (1943-), junto con Murobushi Kō (1947-2015) y Amagatsu Ushio (1949-), en 1972. De Murobushi hablé en el quinto artículo con motivo de su actuación en los primeros espectáculos de butō vistos en París en 1978. De Amagatsu solo hice una corta presentación en esta entrada, pues hablaré más extensamente de su compañía dentro de un mes. Y de Maro también comenté su actividad antes de fundar su troupe en este artículo, por lo cual no voy a repetir lo dicho allí.

Desde el momento en el que sus dos socios abandonaron Dairakudakan, Maro Akaji se convirtió no solo en su director, coreógrafo y alma durante ya cincuenta años, sino en uno de los pocos artistas aún en activo continuador por línea directa de las enseñanzas de Hijikata Tatsumi, aunque en puridad nunca intervino en las obras de este.

Miembros de la compañía Dairakudakan en la obra Virus (Uirusu),
estrenada en 2012 con motivo del cuadragésimo aniversario de su fundación. 
En el centro, con peluca amarilla, su director Maro Akaji. Foto: Teatro Nacional de Tokio.

En la foto anterior de la compañía Dairakudakan vemos a sus integrantes con los cuerpos blancos rodeando a su director, Maro Akaji, ataviado de forma ostentosa con un vestido largo cual "comadrona con sus criaturas", según sus propias palabras. En las fotografías de Maro con los integrantes de su troupe, casi siempre aparece situado en esa posición central.

Dairakudakan es la única compañía de butō que monta obras con un gran número de bailarines que no pocas veces supera la veintena, algo que contrasta con la mayoría de los espectáculos de otros colegas que suelen actuar en solitario o en dúo. Ni siquiera la cosmopolita Sankai juku sube a escena tantos bailarines.

Miembros de la compañía Dairakudakan en la obra Universe of Darah? Return of Jar Odyssey
representada en la Japan Society de Nueva York el 15 de julio de 2003. Foto: Jack Vartoogian vía Getty Images.
En el siguiente artículo se hablará de esta obra, en realidad una trilogía.

Como primer contacto con las extravagantes obras de Maro, propongo ver este clip promocional de una estrenada en 2021 en el Shimane Arts Center, más conocido con el nombre francés de Gran Toit. El vídeo, que se encuentra en la web de su compañía, dura poco más de un minuto. 


Veamos muy por encima la trayectoria de esta ya longeva troupe de danza butō, calificativo  que aunque a Maro Akaji no le guste utilizar no puede evitar que aparezca en los carteles y anuncios de sus obras; sin duda la mejor forma de que el público intuya el tipo de espectáculo que va a contemplar.

Los inicios de Dairakudakan

Los primeros integrantes de Dairakudakan fueron, además de Maro Akaji, los ya conocidos Amagatsu Ushio, Tamura Tetsurō, Murobushi Kō, Ōsuka Isamu, Yamada Bishop y algunos más que posteriormente no alcanzaron tanta fama como ellos. No todos los miembros de la compañía tenían experiencia como actores, un hecho que no importaba a Maro.

En anteriores artículos ya he comentado la carrera de esos cinco bailarines cuando abandonan Dairakudakan. Amagatsu Ushio funda Sankai juku en 1975, a la que ya he dicho que dedicaré varios artículos dentro de unas semanas. Ese mismo año, Murobushi Kō forma Butō-ha Sebi y más tarde, en el año 2000, Kō & Edge. También en 1975, Yamada Bishop (Ippei) establece su Hoppōbutō-ha en Hokkaidō. En 1976, Ōsuka Isamu funda Byakkosha. Finalmente, en 1979, Tamura Tetsurō y Furukawa Anzu crean Dance Love Machine

Precisamente, ese desperdigar las semillas del butō era lo que siempre deseó y fomentó Maro Akaji, que cada persona creara su compañía, o en sus propias palabras: ichinin ippa, literalmente “una persona, una compañía”. Todas las mencionadas no hubieran nacido sin su apoyo y acicate.

Dairakudakan: Maro Akaji (derecha) en la obra Los cinco anillos,
8 de abril de 1987, City Center, Nueva York. Foto: Jack Vartoogian, Getty Images.

A pesar del contacto directo que tuvo Maro con Hijikata Tatsumi sus planteamientos fueron otros ya desde el principio. Si bien siempre ha reconocido que le debe mucho y que incluso ha empleado, y sigue haciéndolo, recursos similares, como pintar los cuerpos de blanco, considera que no puede llamar a sus obras con el mismo nombre que las de Hijikata, es decir, butō. Por ese motivo creó un vocablo que siempre pospone al nombre de su compañía, tenputenshiki que más o menos significa “nacer en este mundo ya es un gran talento [o mérito]". Veamos algunas de sus primeras obras.

Mitología fálica (Yōbutsu shintan), 1973

Aunque los planteamientos de Maro eran diferentes de los de Hijikata, la relación entre ambos siempre fue muy cercana. En la segunda obra de Dairakudakan, titulada Yōbutsu shintan (Historia del dios fálico o El mito del falo o Mitología fálica), intervino como bailarín Hijikata, quien ya desde los comienzos de la compañía asistía regularmente a los estrenos de las obras de Maro.

Escena de la obra Mitología fálica (Yōbutsu shintan) coreografiada por Hijikata Tatsumi
para la compañía Dairakudakan. Octubre de 1973. Foto: web de Murobushi Kō.

Los dos personajes principales de Mitología fálica estuvieron interpretados por Hijikata, como el emperador Heliogábalo, y Maro, como Satán. Esa fue la última aparición de Hijikata en un escenario compartiendo papel con los que se consideran la segunda generación de bailarines de butō, los que bebieron directamente en sus fuentes: Hijikata Tatsumi y Ōno Kazuo.

Hijikata Tatsumi en su papel del emperador Heliogábalo
en Mitología fálica (Yōbutsu shintan),
coreografiada por él para Dairakudakan.
Octubre de 1973. Foto: web de Murobushi Kō.

Obsérvese en la siguiente foto la posición de las manos de los bailarines en esa obra. Es muy similar a la que empleó Nijinsky en su Preludio para la siesta de un fauno, y que comenté en este artículo. Ese mismo movimiento lo volvió a utilizar Murobushi Kō en la coreografía que hizo para la obra Zaratustra estrenada en 1980 por Carlotta Ikeda y su compañía Ariadone y que también mencioné en ese mismo artículo.

Bailarines de Dairakudakan en la obra Mitología fálica (Yōbutsu shintan). Octubre de 1973.
Obsérvese la colocación de las palmas de las manos. Foto: web de Murobushi Kō.

En la fotografía anterior, el bailarín central lleva un falo dorado semejante al que Hijikata utilizó en La rebelión de la carne (Hijikata Tatsumi to nihonjin. Nikutai no hanran) en 1968, obra que comenté en este artículo

El monje mendicante (Komusō), 1976

El éxito de las primeras funciones de la compañía de Maro hizo que sus escasos diez miembros iniciales se duplicaran en pocos años. Fue en ese momento cuando animó a los más aventajados a independizarse para crear su propia troupe. 

Dairakudakan: El monje mendicante (Komusō), junio de 1976.
Foto: web de Murobushi Kō.

La primera prueba de fuego de los nuevos grupos de butō que iban surgiendo de Dairakudakan fue una obra colectiva, titulada El monje mendicante (Komusō), que se estrenó en junio de 1976 en Fukui y que durante varias semanas recorrió Japón con gran éxito. En ella intervinieron las siguientes recién creadas compañías: Butō-ha sebi de Murobushi Kō, Sankai juku de Amagatsu Ushio, Hoppo butō-ha de Yamada Bishop y Ariadone de Carlotta Ikeda.

La siguiente fotografía es una escena de El monje mendicante en la que intervienen varias bailarinas de la compañía Ariadone, dirigida por Carlotta Ikeda, quien aparece en primer término a la izquierda.

Bailarinas de Ariadone en El monje mendicante (Komusō),
junio de 1976. Foto: web de Murobushi Kō.

Voy a dejar aquí este artículo para no hacerlo demasiado largo. En el siguiente continuaremos viendo la frenética actividad de la compañía Dairakudakan de Maro Akaji.