En mi primer artículo dedicado a la arquitectura japonesa (para verlo clicar aquí) comenté, muy someramente, el empleo de puertas correderas en la arquitectura nipona. Hoy voy a intentar ampliar un poco el tema.
Ya expliqué que en las viviendas tradicionales japonesas escasean los muros o paredes, tanto en las separaciones entre habitaciones como incluso en las fachadas. En su lugar, a finales del siglo XV, se perfeccionó un sencillo pero muy funcional sistema de mamparas deslizantes y que podían ser de dos tipos: uno para las separaciones entre salas interiores y otro para cerrar el edificio del exterior.