martes, 22 de octubre de 2024

Curso de arte japonés, art. 10º. Entorno físico, I

Después de finalizar hace dos semanas el segundo apartado de este curso de arte japonés, en el que hicimos un rápido recorrido por la historia de Japón, entramos hoy en el tercer apartado dedicado a su entorno y su reflejo en las artes, principalmente en la pintura. En cada uno de sus artículos procuraremos ver si, en lo que se refiere al entorno físico, hay o no hay puntos o temas comunes entre obras de distintas épocas o incluso de diferentes especialidades.

Este enfoque sin duda producirá algunas “idas y venidas” en el relato al pasar de un siglo a otro o incluso de una especialidad a otra de forma quizás un poco brusca, pero confío que eso permitirá entender que en Japón, más que ningún otro país, “todo” está relacionado, y las artes aún más.

El entorno japonés

Esta primera sección que denomino “El entorno japonés” la he dividido en tres apartados dedicados a sendos entornos: el físico, el religioso y el cultural. En el primero, que empieza con esta entrada, hablaré de aspectos como la insularidad de Japón, su orografía, su clima, etcétera. En el segundo lo haré de sus leyendas o mitos, del sintoísmo y del budismo. Y en el último comentaré algunos aspectos de su sociedad, costumbres, sistema de escritura, etcétera.

Empecemos pues por el entorno físico, que he dividido en varias secciones: insularidad, orografía, clima y tifones, terremotos y volcanes. 

El torii de Itsukushima-jinja, Miyajima, prefectura de Nagasaki. Foto: Javier Vives.

martes, 8 de octubre de 2024

Curso de arte japonés, art. 9º. Panorama histórico, VII

El anterior artículo finalizó con un par de ejemplos de japonismo en la cerámica y hoy concluiré el tema hablando de cómo se manifestó en el cartelismo y el teatro europeos.

El japonismo en el diseño y teatro

La influencia japonesa en lo que denominamos artes decorativas alcanzó a todas las especialidades, aunque no siempre al mismo nivel. El ámbito de la publicidad de productos de consumo fue uno de ellos. En algunos casos, como el de la siguiente ilustración, me pregunto, ¿qué tendrá que ver el chocolate con el Japón tradicional?, dado que el chocolate no llegó al archipiélago nipón hasta finales del siglo XIX.

Cartel de chocolates Amatller, 1913. 
Foto: web de la Fundación Instituto Amatller de Arte Hispánico. 

martes, 24 de septiembre de 2024

Curso de arte japonés, art. 8º. Panorama histórico, VI

En el anterior artículo vimos muy por encima la “llegada” de los grabados policromos japoneses a Europa, especialmente a París. Fue allí donde los pintores impresionistas quedaron fascinados por la frescura de los temas, la osadía de las composiciones y, cómo no, por unos temas que les resultaban especialmente exóticos. De eso vamos a hablar hoy.

El japonismo en la pintura y cerámica

El precio irrisorio y la facilidad de transporte de las estampas japonesas permitieron que en las últimas décadas del siglo XIX llegaran numerosos ejemplares a Europa y Estados Unidos. En consecuencia, muchos artistas occidentales las compraron y se inspiraron en ellas. Lo que más les sorprendía eran las atrevidas composiciones, la asimetría, el abrupto corte de las figuras, los inusuales puntos de vista, todos ellos, aspectos hasta entonces rechazados por la ortodoxia pictórica europea.

En resumen, todos los impresionistas franceses quedaron subyugados por los grabados japoneses. Van Gogh fue uno de ellos, que no solo se limitó a parafrasearlos casi literalmente, sino que numerosas veces aparecían como fondo de sus cuadros, detalle que se aprecia en la siguiente ilustración. Sin embargo, en sus obras no adoptó los fondos lisos japoneses sobre los que parecían flotar las figuras de Utamaro. 

Vincent van Gogh: Retrato de Père Tanguy
óleo sobre tela, 92x75 cm, 1887. 
Museo Rodin, París. Foto: web del museo.

viernes, 20 de septiembre de 2024

Conferencia en el Congreso de la AEJE en Pontevedra

El jueves 26 de septiembre de 2024, a las 19:40, presenté en el XVI Congreso Nacional y VII Internacional de la Asociación de Estudios Japoneses en España(AEJE) celebrado en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra, una comunicación online que titulé Sostenibilidad en la arquitectura de Japón. Los casos de Fujisawa SST y Toyota Woven City.

Este enlace lleva al programa completo del congreso con la lista de ponentes e invitados.


martes, 10 de septiembre de 2024

Curso de arte japonés, art. 7º. Panorama histórico, V

En el artículo anterior hablamos del arte del grabado y del teatro durante el periodo Edo (1603-1868). En el de hoy entraremos en una de las etapas más fascinantes de la historia japonesa: su apertura de fronteras y su modernización en todos los campos, incluido el del arte.

El cambio de modelo

En 1868, Japón se abre al mundo y descubre Occidente, su arte, su ciencia, su tecnología y sus organizaciones políticas, sociales y culturales. En muy pocos años comienza la imparable modernización del país en todos los ámbitos. Después de más de mil años en los que China había sido el modelo a seguir, ahora Japón mira a Occidente.

En 1871, un grupo de prohombres japoneses inicia un largo viaje por América y luego por Europa que durará hasta 1873. Es la denominada misión Iwakura, apellido de un político, Iwakura Tomomi (1825-1883), que desempeñó cargos de consejero en el gobierno Meiji y fue uno de los promotores del moderno sistema bancario y de la red de ferrocarriles japoneses. El objetivo de esa delegación era estudiar las organizaciones políticas y educativas de los principales países occidentales para, después de elegir las más adecuadas, aplicarlas en Japón.

Foto realizada en San Francisco en 1872 de miembros de la misión Iwakura.
Iwakura Tomomi aparece sentado en el centro con kimono. Foto: Wikimedia Commons.