martes, 31 de marzo de 2026

Curso de arte japonés, art. 47º. Pintura, I

El anterior artículo concluimos el apartado consagrado a la jardinería y hoy entraremos en el dedicado a la pintura japonesa. Empezaremos dando una rápida ojeada a las obras más antiguas que se conservan: las realizadas en los túmulos funerarios que comenzaron a construirse en el periodo Kofun y que siguieron haciéndose hasta el siglo VIII, cuando la incineración budista comenzó a extenderse. 

La pintura hasta el siglo VIII 

Pintura en túmulos

Cuando en 1956 se descubrió el túmulo de Takehara en la prefectura de Fukuoka, en su interior se encontraron arneses, armas, y adornos de varios tipos además de varias pinturas murales. Los temas de todas ellas son de origen continental con imágenes de dragones, guardianes celestes y caballos pintados sobre la piedra sin desbastar.

Pintura mural, final del periodo Kofun, s. VI. Túmulo de Takehara, Miyawaka,
prefectura de Fukuoka. Foto: web de la ciudad de Miyakawa. 

domingo, 22 de marzo de 2026

El jardín seco de Daisen-in: videoclip

El jardín seco de Daisen-in
En mi canal de YouTube he colgado un cortísimo videoclip creado con fotografías del jardín seco de Daisen-in realizadas en mis visitas a ese templo, cuando todavía se permitía fotografiarlo.

Daisen-in es uno de los templos asociados al monasterio budista de Daitoku-ji, en Kioto, un complejo perteneciente a la escuela rinzai de la orden zen. Su jardín seco se construyó a principios del siglo XVI, 

Si deseas tener más información sobre Daisen-in, te informo que hace tiempo publiqué en este blog un par de artículos sobre su jardín seco. Este enlace lleva al primero de ellos.

Pero si deseas ver esas mismas fotos que aparecen en el clip y otras, una a una y con más calma, puedes entrar en mi blog Jardines de Japón. Este enlace te llevará justo a su artículo.

Mi clip en YouTube, que adjunto aquí mismo, puede servirte de introducción, solo dura un minuto.



De este jardín hablo en las paginas de la 88 a la 94 de mi libro Historia y arte del jardín japonés, cuya segunda edición la publicó Satori Ediciones en febrero de 2026.

                          

martes, 17 de marzo de 2026

Curso de arte japonés, art. 46º. Jardines, VIII

El anterior artículo se dedicó a un solo jardín moderno, el del Museo de Arte Adachi, y hoy haremos algo parecido consagrando este a un solo autor: Masuno Shunmyō (1953-), uno de los más relevantes maestros jardineros del siglo XXI y quien en la última década del pasado siglo creó una serie de obras que lo han convertido en quizás el más internacional de todos los grandes especialistas japoneses que trabajaron en el último cuarto del siglo XX y siguen haciéndolo en el XXI.

Los jardines de 1990 a nuestros días

Masuno Shunmyō, es monje zen, un hecho que marca todas sus obras ya desde su primera aproximación al lugar. Esta es una máxima que aprendió de su maestro: “si no conoces el lugar, no puedes diseñar el jardín.” Su carrera como creador de jardines la inició en 1982, una actividad que siempre ha compatibilizado con la de monje del templo de Kenkō-ji en Yokohama.

Para Masuno, su labor como creador de jardines forma parte de la disciplina zen. En este sentido, hay que dejar claro que, bajo esa óptica, un jardín zen es solo aquel que ha diseñado, creado y construido una persona practicante del zen de manera disciplinada, continuada y metódica.

Esa premisa no se tiene en cuenta en Occidente, e incluso también en Japón, cuando se describe a determinados jardines como zen. Para saber qué obra de arte puede calificarse de zen o no, me remito al histórico libro de Hisamatsu Shin’ichi (1889-1980) Zen and the Fine Arts, publicado en Tokio por Kodansha en 1958 en japonés y en 1971 en inglés

Embajada de Canadá en Tokio

En los primeros años de su carrera, Masuno diseñó una de sus obras más emblemáticas: el jardín para la Embajada de Canadá en Tokio, en el que demostró su manera de trabajar con las rocas. Su obra se sitúa en la planta cuarta del edificio y, como muchos jardines clásicos de templos budistas, se desarrolla alrededor de las estancias situadas en ese nivel. Véase la siguiente ilustración.

Masuno Shunmyō: planta del jardín en la planta cuarta de la Embajada de Canadá en Tokio, 1991.
Foto en Mira Locher: Zen gardens. The complete works of Shunmyo Masuno, Japan's leading garden designer
Tokio: Tuttle, 2012

miércoles, 4 de marzo de 2026

Videoconferencia sobre arquitectura japonesa de 1868 a 2025

El pasado día 5 de marzo de 2026 ofrecí una conferencia por internet, vía Facebook Live, es decir, de acceso libre, titulada Arquitectura japonesa, 1868-2025. Despertar, evolución y vanguardia, para Guatemala. El encargo se realizó a través de la Fundación Japón en Madrid y la Embajada del Japón en Guatemala.

martes, 3 de marzo de 2026

Curso de arte japonés, art. 45º. Jardines, VII

En el anterior artículo se comentaron dos jardines diseñados por Shigemori Mirei, el primer gran maestro de la modernidad en la jardinería de Japón. Con él, esta especialidad artística se puso al mismo nivel que la pintura o arquitectura. Hoy dedicaremos esta entrada, la penúltima de este apartado dedicado a la jardinería, al que se considera el jardín más importante del siglo XX.  

Los jardines de 1955 a 1990

El jardín del Museo e Arte Adachi

En 1970, Nakane Kinsaku (1917-1995) diseñó el enorme jardín del Museo de Arte Adachi que se ha convertido en una obra maestra que mantiene la gran tradición japonesa de grandes jardines de paseo del periodo Edo desde los imperiales Katsura y Shugaku-in, ambos comentados en este curso en el artículo 42, hasta los parques de señores feudales como Kōraku-en y Ritsurin-kōen, también reseñados en esta serie (artículo 43).

Entre otros muchos jardines que Nakane Kinsaku diseñó en Japón merecen citarse el de Yokō-en el templo de Taizō-in en Kioto o el del Museo de Artesanía Popular Sanuki (Sanuki mingeikan) de Ritsurin-kōen o el que creó en 1988 en el Museo de Bellas Artes de Boston como homenaje a Okakura Tenshin (Kakuzō), (1886-1913), autor del famosísimo El libro del té. En su trabajo de Boston, Nakane volvió a hacer posible que el jardín pudiera contemplarse desde una ventana del segundo piso de la pinacoteca bostoniana, como había hecho dieciocho años antes en el de Adachi.

Nakane Kinsaku: el jardín Yokō-en en el templo de Taizō-in, Myōshin-ji, Kioto,1966.
Foto: Javier Vives.

jueves, 19 de febrero de 2026

Conferencia sobre la arquitectura de papel de Shigeru Ban

El próximo día 28 de febrero a las 17:50 ofreceré una conferencia, titulada La arquitectura de papel de Shigeru Ban, en el Centro Artístico de Bueño de Ribera de Arriba en Asturias con motivo de la tercera edición de Japón en la Ribera. Las jornadas se desarrollarán alrededor del tema El papel japonés washi y más artes y se celebrarán los días 27 y 28 de febrero de este año 2026. 

martes, 17 de febrero de 2026

Curso de arte japonés, art. 44º. Jardines, VI

En el anterior artículo hablamos de dos jardines de paseo construidos en los siglos XVII y XVIII. Hoy lo haremos de un par de los creados en el siglo XX. En esta entrada no se comentará el gran jardín de paseo de Heian-jingū, inaugurado en 1895 ni el mucho menor de Murin-an, ambos en Kioto y también del mismo autor, Ogawa Jihei (1860-1933). A los interesados en tener más información de ellos les remito a mi libro Historia y Arte del jardín japonés y a mi blog Jardines de Japón.  

Los jardines del siglo XX hasta 1955

Durante el primer tercio del siglo XX, la jardinería en Japón se encontraba en un punto muerto. Una alarmante falta de ideas condujo a un estancamiento inevitable. A diferencia de lo que ocurría con la pintura y la arquitectura o incluso en menor grado con la escultura, los japoneses no encontraban en la jardinería occidental apenas nada que mereciera la pena importar, con la excepción de ciertas especies vegetales desconocidas en Japón.

Sin embargo, ante semejante panorama apareció una figura que revolucionó la especialidad: Shigemori Mirei (1896-1975). Cuando en los años treinta resultaba imposible encontrar trabajo, Shigemori se dedicó a estudiar en profundidad los jardines clásicos de su país, algo que le permitió crear una nueva sintaxis diferente de la tradicional, pero que no renunciaba a los principios ancestrales del arte de la jardinería.

El primer jardín del siglo XX que renovó esa especialidad poniéndola a la altura de la pintura o arquitectura fue una obra de Shigemori: el jardín seco del templo de Tōfuku en Kioto.

El jardín de Tōfuku-ji

En 1939, Shigemori diseñó sendos jardines secos frente a las cuatro fachadas de la residencia del abad del templo de Tōfuku-ji en Kioto. En cada uno de ellos utilizó un tema diferente. En el mayor de todos, situado en el lado sur, empleó dos elementos y dos colores: cinco grupos de oscuras rocas y cinco montículos de verde musgo situados en el extremo del gran patio, hacia donde parece que se desplaza la procesión de esas rocas.

Shigemori Mirei: el jardín sur de Tōfuku-ji, 1939, Kioto. Foto: Javier Vives.

domingo, 8 de febrero de 2026

El jardín seco de Zuihō-in: vídeoclip

El jardín seco de Zuihō-in
En mi canal de YouTube he colgado un fotomontaje en formato videoclip sobre el jardín seco del templo de Zuihō-in, perteneciente al complejo budista de Daitoku-ji en Kioto.

Los jardines que rodean al edificio de la residencia del prior de la congregación de Zuihō-in los diseñó en 1960 el maestro jardinero Shigemori Mirei (1896-1975). 

Si deseas ver esas mismas fotos que aparecen en el clip y otras, una a una y con más calma, puedes entrar en mi blog Jardines de Japón. Este enlace te llevará justo a su artículo.

Si necesitas más información sobre Daisen-in, te informo que hace tiempo publiqué en este blog un par de artículos sobre su jardín seco. Este enlace lleva al primero de ellos.

Mi clip en YouTube, que adjunto aquí mismo, puede servirte de introducción, solo dura un minuto.



                          

martes, 3 de febrero de 2026

Curso de arte japonés, art. 43º. Jardines, V

Hace dos semanas vimos los dos grandes jardines imperiales de Kioto y hoy hablaremos de otros dos promovidos por grandes señores feudales. En los años edo (1603-1868), cuando Japón entró en un largo periodo de paz, los señores feudales, liberados de los gastos que habían representado en épocas anteriores las guerras entre clanes, podían competir entre sí edificando grandes jardines que exhibían como muestra de su pedigrí cultural.

Los jardines feudales

Muchos de los elementos que se utilizaban en ellos, como los lagos, islas, puentes, colinas o pabellones de té se empleaban siguiendo los modelos de las villas de Katsura y Shugaku-in. El despliegue formal de todos esos componentes parecía no tener límites. En determinados lugares, aunque no tan profusamente como en el anterior periodo Momoyama, se utilizaban rocas y peñascos, la mayoría con una simbología no religiosa relacionada con el estatus del promotor del jardín. En otros se empleaban piletas, piedras y guijarros como en los jardines de té. Finalmente, el podado proporcionaba a los arbustos un claro valor escultórico. 

El jardín Sukkei-en, Hiroshima, s. XVII. Foto: Javier Vives.

martes, 20 de enero de 2026

Curso de arte japonés, art. 42º. Jardines, IV

En la anterior entrada de hace quince días hablamos de los jardines zen y hoy lo haremos de los denominados jardines de paseo o grandes parques.

Igual que otros artículos de este curso, este tampoco será exhaustivo, pues mi idea es no repetir lo que ya comenté en este mismo blog hace años. Por eso, en este y en los siguientes artículos iré colocando enlaces que llevarán a esas entradas anteriores. 

Además, el índice que aparece a la derecha de la pantalla, el apartado ARTÍCULOS POR TEMAS, sirve para acceder a todos los artículos dedicados a los jardines que se han publicado hasta hoy mismo, convenientemente ordenados por fecha desde la más reciente a la más antigua.

En este apartado del curso solo comentaré cuatro de los jardines de paseo construidos en el periodo Edo (1603-1868). Hoy, el de las villas imperiales de Katsura y Shugaku-in en Kioto, y dentro de quince días, el de Ritsurin-kōen en Takamatsu y el de Kōraku-en en Okayama.

El jardín de la villa imperial de Katsura

La villa de Katsura es el indiscutible paradigma de la arquitectura y jardinería japonesas de todos los tiempos. Sus orígenes se remontan hacia 1615, cuando el príncipe Hachijō Toshihito (1579-1629) encargó algunas tareas de mejora en una finca, propiedad de la casa imperial, situada en el oeste de Kioto. La totalidad de los trabajos se finalizaron en 1663.

La villa imperial de Katsura, tanto sus edificios como su gran jardín de unas diez hectáreas, fue la primera y más completa materialización a gran escala de los preceptos y estética derivados de la ceremonia de té. Katsura es uno de los ejemplos de la influencia que tuvo esa práctica en las artes japonesas. En una larga serie dedicada a la ceremonia de té publicada en 2021, ya vimos ese influjo y las relaciones de ese singular rito con las artes japonesas. Este enlace lleva a su primera entrega.

Dibujo del jardín de Katsura, Kioto, s. XVII.
Ilustración: David y Michiko Young: The Art of the Japanese Garden. Tokio: Tuttle, 2005.

lunes, 12 de enero de 2026

El Salón del Fénix o Byōdō-in: vídeoclip

El Salón del Fénix o Byōdō-in
En mi canal de YouTube puede verse un videoclip realizado a partir de fotos propias del célebre Salón del Fénix o Byōdō-in, situado en la población de Uji, a las afueras de Kioto.

El Byōdō-in lo construyó en 1052, Fujiwara no Michinaga (990-1074) en los terrenos de una villa que su padre había levantado años antes.

Si deseas ver esas mismas fotos que aparecen en el clip y otras, una a una y con más calma, puedes entrar tanto en mi blog Jardines de Japón como en el de Arquitectura de Japón. En ambos hay un artículo sobre ese recinto, en el que tan interesante es su jardín como su edificio.

Aquí tienes el clip de YouTube, su duración no llega al minuto. 



                          

martes, 6 de enero de 2026

Curso de arte japonés, art. 41º. Jardines. III

En el anterior artículo hablamos de los jardines del periodo Heian (794-1185) y sus dos tipologías: los que hemos denominado aristocráticos y los del paraíso. Hoy entraremos en una fase posterior en la que se aplicaron nuevos planteamientos que permitieron crear los jardines más genuinamente japoneses: los jardines secos.

Los jardines secos

A finales del periodo Heian, las dos familias más poderosas del país se enfrentaron durante años en cruentas guerras que concluyeron con la victoria definitiva del clan de los Minamoto y la instauración de un nuevo sistema de gobierno militar encabezado por el denominado shōgun, quien en ese momento decidió trasladar su cuartel general a la ciudad de Kamakura, lejos de Kioto.

También a finales del siglo XII surgió una nueva escuela budista que ejerció una notable influencia tanto en el entorno castrense y feudal como en todas las artes, incluida la jardinería. Era el zen, cuyos primeros pasos los dio precisamente en Kamakura donde se había asentado el nuevo régimen castrense.

El maridaje entre la filosofía zen y el espíritu samurai fue inesperado. Desde un principio, sus ascéticas prácticas complacieron a la clase militar. La meditación del bonzo se parecía a la concentración del guerrero antes del combate. Su insistencia en la ejecución diaria de las labores más humildes evocaba el sencillo trabajo del soldado. Su recordatorio de la fugacidad de todas las cosas de este mundo fortalecía la idea que tenía el samurai de su efímera existencia, tan frágil como la flor de un cerezo.

Práctica del sazen en la posición que adopta la escuela sōtō. Foto de fuente desconocida.