lunes, 20 de noviembre de 2023
Conferencia sobre la madera en la arquitectura de Japón
Este pasado día 17 de noviembre de 2023, ofrecí una conferencia titulada La madera en la arquitectura de Japón. Tipologías, técnicas y herramientas en el Centro Social La Caballería de Ribera de Arriba en Asturias con motivo de las segundas jornadas de Japón en la Ribera. Diálogo a través de la cultura de madera.
El programa completo de esas jornadas fue este:
martes, 7 de noviembre de 2023
La danza butō, 29
Hijikata Tatsumi, 5
“Incluso tus propios brazos, en lo profundo de tu cuerpo, se sienten extraños, sienten que no te pertenecen. Ahí se oculta la esencia radical del butō.” Hijikata Tatsumi
En el anterior artículo comenté muy por encima la relación
de Hijikata con algunos artistas de su época con los que colaboró durante años. Hoy retomaremos el relato que comenzamos al hablar de la primera obra de butō de la historia y veremos otras creaciones de Hijikata en las que trabajó con varios de ellos.
Un año más tarde del estreno de Kinjiki, en julio de
1960, se ofrece en el auditorio del Dai-ichi Seimei el primero de los espectáculos
que organiza Hijikata Tatsumi y denomina Dance Experience no kai (en inglés en
el original). El recital consta de cinco piezas y una de ellas la ha concebido
como un solo para Ōno Kazuo, titulado Divina (Diviinū shō), que comenté
extensamente en este artículo de hace ya tres
meses.
Hijikata bailarín, 1959-1973
La carrera de Hijikata como bailarín abarca de 1959, año del
estreno de Kinjiki, hasta 1973, fecha de su última aparición en un
escenario con Historia del dios fálico (Yōbutsu shintan), también
traducida como El mito del falo, una pieza dirigida y coreografiada por Maro
Akaji para su compañía Dairakudakan, a la que dedicaré un par de artículos más
adelante.
En esos catorce años, Hijikata actuó en más de treinta obras de las cuales coreografió más de veinte. A partir de 1973 solo coreografió o dirigió a Ōno Kazuo y algunos grupos como Hangidaitōkan, una compañía que Hijikata creó en 1972 con bailarines pertenecientes a la segunda generación del butō y que por primera vez incluía mujeres, o la troupe Hakutōbō que fundó en 1974 con Ashikawa Yōko (1947-), bailarina que entró en su Estudio Asbesto en 1967.
En los siguientes artículos iremos conociendo a otras
compañías de butō, creadas por algunos de sus primeros
bailarines-discípulos, con las que colaboró Hijikata, por ejemplo, la Harupin-ha
de Tamano Kōichi (1946-) o la Muteki-sha de Nakajima Natsu (1943-).
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| Hijikata Tatsumi. Foto sin datos de fuente desconocida. |
martes, 24 de octubre de 2023
La danza butō, 28
Hijikata Tatsumi, 4
"Nunca me he considerado un vanguardista. Si corres en una pista cerrada detrás de los demás, crees estar solo y ser el primero. Tal vez eso fue lo que me pasó." Hijikata Tatsumi
En el anterior artículo comenté el estreno, en 1959, de la que se
considera primera obra de danza butō de la historia y hoy haré un
pequeño paréntesis para ver en qué entorno artístico se movía Hijikata entre
finales de los años cincuenta y los sesenta. En esa época, Tokio era un
hervidero de movimientos vanguardistas en todas las especialidades.
Al poco de instalarse definitivamente en la capital de Japón,
Hijikata empezó a frecuentar los ambientes más inquietos de la ciudad. En las postrimerías de la década de los cincuenta ya había establecido vínculos, algunos muy estrechos, con
artistas de otras especialidades, contactos que le ayudaron a conformar la
personal visión coreográfica y escénica de sus obras.
En concreto, además de a otros artistas plásticos que
comentaré enseguida, en esa época conoció a dos personalidades de gran nivel:
el escritor Mishima Yukio (1925-1970) y el fotógrafo Hosoe Eikō (1933-), con
los que forjó una buena amistad.
Hijikata y Hosoe Eikō
El primer encuentro de Hijikata con el por entonces
veinteañero fotógrafo Hosoe Eikō (1933-) se produjo cuando este estuvo presente en la única representación de Kinjiki. A partir de ese momento, la relación entre ambos fue
muy estrecha, como corroboran las numerosas fotos que realizó del
coreógrafo y por su trabajo conjunto en álbumes como el histórico Kamaitachi.
La noche del 25 de mayo de 1959, Hosoe
Eikō asistió al estreno de una obra de Hijikata, titulada Kinjiki, incluida en el festival organizado
por la Asociación de Danza Artística de Todo Japón. Por entonces, Hosoe ya había fotografiado a muchos bailarines,
pero lo que contempló ese día no lo había visto nunca en un escenario. Kinjiki,
de la que he hablado en el anterior capítulo, se basaba en la novela del mismo título que
Mishima había publicado en 1953, pero que no se conoció en Occidente hasta
1968, cuando se lanzó la primera traducción inglesa.
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Hosoe Eikō: fotografía del álbum Hombre y mujer,
1960. Foto: web del Museo de Arte Moderno de San Francisco, SFMOMA. |
martes, 10 de octubre de 2023
La danza butō, 27
Hijikata Tatsumi, 3
“Estudié con Andō Mitsuko, considero a Ōno Kazuo un hermano y adoro a San Genet.” Hijikata Tatsumi
En el anterior artículo vimos los comienzos de Hijikata y su
relación con el entorno agrario de su región natal en el norte de Japón. También
supimos que Hijikata Tatsumi adoptó este nombre artístico en 1958 y que en mayo
del siguiente año estrenó la que se considera primera obra de butō
de la historia. Toda esta entrada la dedicaré a esa representación.
En esa época, Hijikata estaba desencantado con la danza que se hacía en Japón, una simple copia de la occidental, y buscaba afanosamente un lenguaje dancístico nipón. Para ello prefirió inspirarse en movimientos que no fueran artificialmente artísticos, sino naturales, incluso toscos, alejados de cualquier refinamiento y casi siempre muy apegados al terreno. Esto último era algo consustancial a la manera de sentase del pueblo japonés en el suelo de tatami, nunca en una silla. Toda esa gestualidad la podía observar en los lugareños del entorno rural de su Akita natal, tanto cuando trabajaban en el campo como cuando descasaban de sus labores.
El cuerpo humano siempre fascinó a Hijikata, en especial el
de los aldeanos de la región donde pasó su juventud. Una de las características
de esos grajeros especializados en el cultivo de arroz eran sus piernas curvadas
(ganimata) y la forma de andar (nanba): desplazando hacia delante a la vez la mano y pierna del mismo lado. Esos gestos fueron la semilla de la que
nacieron los característicos movimientos de sus coreografías, como veremos en
los diferentes videoclips que iré insertando a medida que presente sus obras.
El color prohibido (Kinjiki), 1959
El 25 de mayo de 1959, la Asociación de Danza Artística de Todo
Japón (Zen nihon geijutsu buyō kyōkai), más tarde llamada Asociación de Danza
Contemporánea (Gendai buyō kyōkai), organiza en el Dai-ichi Seimei Hall de
Tokio un festival, dedicado a jóvenes promesas, en el que Hijikata presenta su obra Kinjiki, la primera pieza de butō
de la historia. Su duración no alcanzó los quince minutos.




