martes, 29 de julio de 2025

Curso de arte japonés, art. 30º. Cerámica, VIII

En el anterior artículo concluyó con una serie de ceramistas japoneses que si bien nacieron a finales del siglo XIX su obra alcanzó hasta los años cincuenta y sesenta del XX. Hoy seguiremos avanzando en la historia de la cerámica nipona para entrar en el periodo que abarca desde el año 1945 hasta nuestros días.

La cerámica japonesa a partir de 1945 

Obviamente, hay muchos artistas importantes de los que no he hablado, pues esta serie trata de varias artes, no solo de la cerámica. Los interesados en ampliar este tema pueden adquirir mi libro electrónico: Historia y arte de la cerámica de Japón, editado por Amazon en formato electrónico y que se vende por 3,50 euros. En este enlace verán sus primeras páginas.

Pocos años después de finalizada la Segunda Guerra Mundial, diversos grupos de jóvenes ceramistas estaban dispuestos a empezar de cero. Poco a poco, igual que los artistas de otras especialidades, reanudaron sus actividades con ímpetus renovadores o incluso vanguardistas. Aquí voy a comentar, muy por encima, la obra de solo cuatro de ellos: Yagi Kazuo, Suzuki Osamu, Araki Takako y Hayashi Yasuo.

Yagi Kazuo (1918-1979)

A Yagi Kazuo se le ha considerado el padre de la cerámica moderna japonesa, pues sus planteamientos abrieron nuevos caminos en esta especialidad artística en Japón. En 1950 creó su Florero con dos bocas, una pieza que rompió definitivamente con la obligada funcionalidad de las vasijas y a la que otorgó un claro valor escultórico a pesar de su sorprendente decoración pictórica de reminiscencias mironianas.

Yagi Kazuo: florero con dos bocas, 1950, 19 cm de alto y 20x13,5 cm.
Museo Nacional de Arte Moderno, Kioto.
Foto: web del museo.

martes, 15 de julio de 2025

Curso de arte japonés, art. 29º. Cerámica, VII

El anterior artículo lo concluimos hablando de las últimas fases de la cerámica premoderna japonesa. Hoy seguiremos avanzando para entrar en la edad moderna, pero centrándonos en el lapso que va desde el año 1912 al 1945. Es decir, todo el periodo Taishō y el inicio del Shōwa hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

La cerámica del siglo XX hasta 1945

Las primeras décadas del siglo XX fueron una época de verdaderas innovaciones en todos los campos. Por un lado, las asociaciones de ceramistas independientes formaron un frente común ante lo que consideraban anquilosados salones oficiales y comenzaron a organizar sus propias exposiciones. Por otro, las vanguardias de las artes plásticas, especialmente de la pintura, tuvieron su reflejo en la alfarería. Finalmente, aparecieron dos revistas especializadas en cerámica, Tōji y Chawan, además de la Gran Enciclopedia de la Cerámica de Arakawa Toyozō, de quien se hablará más adelante en otro artículo.

Tomimoto Kenkichi (1886-1963)

Uno de los artistas más convencidos del nuevo papel que debía adoptar un artesano en el siglo XX fue Tomimoto Kenkichi, quien, durante su estancia de dos años en Inglaterra, conoció de primera mano el movimiento Arts and Crafts. Cuando regresó a Japón, ejerció la docencia, publicó varios trabajos sobre William Morris y fundó sendos departamentos de cerámica en la Escuela de Bellas Artes de Tokio y en la Escuela de Artes y Oficios de Kioto.

Tomimoto Kenkichi: plato grande de porcelana con diseño tipo chintz,
40,0 cm de diámetro y 6,5 cm de alto, periodo Shōwa, s. XX.
Museo Nacional de Tokio. Foto: web del museo

martes, 1 de julio de 2025

Curso de arte japonés, art. 28º. Cerámica, VI

El artículo de hace dos semanas finalizó con una muestra de la porcelana kutani y hoy continuaremos hablando de la cerámica de los periodos Edo y Meiji para hablar de dos creadores que pusieron nombre a sus obras, eran  los primeros "artistas" de la cerámica.

La cerámica del siglo XVII al XVIII

A mediados del siglo XVII, los artesanos de Kioto empezaron a crear porcelanas semejantes a las de Arita pero con otros planteamientos decorativos. En esos años empezaron a construirse en los alrededores de la capital numerosos hornos dirigidos por inquietos artistas, de entre los cuales destacaron dos: Nonomura Ninsei y Ogata Kenzan

Nonomura Ninsei (ca. 1574-ca. 1660)

Nonomura Ninsei: bol de té son diseño de flor
de ciruelo, 5,2 cm; boca de 12,3 cm, s. XVII.
 Museo Nacional de Tokio.
Foto: web del museo.
Nonomura Ninsei: contenedor de té,
24,5 cm, mediados del siglo XVII. 
Colección de la Agencia Japonesa de
Asuntos Culturales. Foto: web de la agencia.









Nonomura Ninsei fue el primer ceramista que firmó sus piezas. Anteriormente, solo Raku, de quien se habló extensamente en la serie dedicada a la ceremonia de té publicada hace años en este blog, las había marcado con su sello. Este enlace lleva a la entrada del 17 de mayo de 2022 en la que se comenta la obra de la estirpe Raku.

martes, 17 de junio de 2025

Curso de arte japonés, art. 27º. Cerámica, V

La cerámica del siglo XVII al XIX

Hace quince días, el anterior artículo concluyó con las últimas fases de la evolución de la cerámica durante la Edad Media japonesa. Hoy seguiremos avanzando en ese recorrido para entrar en lo que he denominado Edad Premoderna, que abarca desde el año 1603 hasta el 1912. Es decir, los periodos Edo y Meiji.

Durante el corto periodo Momoyama (1573-1603) se produjeron importantes innovaciones en la cerámica japonesa gracias a la llegada al país de numerosos artesanos coreanos. Seguramente el más importante de esos avances fue la introducción de un nuevo horno que, a diferencia de los usados hasta entonces, tenía en su interior varias cámaras situadas a diferente altura. Ese fue el primer paso para fabricar porcelana en Japón, algo que se logró en la época Edo, a principios del siglo XVII.

Hasta el siglo XVI, en el archipiélago japonés solo se producía cerámica esmaltada en Seto y Mino, y gres vitrificado de forma natural en el resto del país. No existía en territorio nipón nada parecido a las porcelanas chinas. En esa época, muchos centros alfareros tenían hornos escalonados multicámara que permitían alcanzar las altas temperaturas que se necesitaban para fabricar porcelana. Sin embargo, faltaba encontrar la materia prima, un tipo de arcilla libre de impurezas, es decir, caolín.

Cuenco seto, altura: 12,6 cm, boca 11,1 cm, periodo Edo, s. XVII.
Museo Nacional de Tokio.
Foto: web del museo.

martes, 3 de junio de 2025

Curso de arte japonés, art. 26º. Cerámica, IV

La cerámica del siglo XIII al XVI 

En el anterior artículo vimos de forma muy esquemática la evolución de las últimas fases de la cerámica antigua de Japón. Hoy seguiremos avanzando en ese recorrido para entrar en lo que podemos denominar la Edad Media nipona, un periodo que abarca de 1185 hasta 1603, aproximadamente; es decir, desde el periodo Kamakura, pasando por el Muromachi, hasta el Momoyama inclusive.

En el siglo XIII, la cerámica sue ya no disfrutaba del mecenazgo de la corte, por lo cual sus artesanos se dedicaron a crear los útiles que necesitaba el pueblo llano. A lo largo del Medioevo, la cerámica japonesa siguió evolucionando hasta obtener un producto genuinamente nipón: el gres.

A principios de la era Kamakura existían en Japón unos treinta centros alfareros que fabricaban tinajas, contenedores y demás utensilios indispensables para la vida agrícola. Muchos de ellos se hallaban en Sanage y los vecinos Tokoname y Atsumi, de cuyos talleres no solo salían las piezas que se enviaban a todo el país, sino también sus métodos de producción, los cuales poco a poco se iban conociendo más allá de su región. A pesar de que el fin de la sofisticada sociedad heian provocó la desaparición de la cerámica sue, el tipo de horno utilizado para su cocción continuó empleándose durante siglos.

El siguiente cambio realmente innovador tuvo lugar, una vez transcurrida más de la mitad del periodo Kamakura, cuando se crearon en la localidad de Seto utensilios esmaltados a alta temperatura. Mientras tanto, otras poblaciones, entre las que se encontraban Bizen, Echizen, Shigaraki, Tanba y Tokoname, se especializaron en la fabricación de vasijas de gres, es decir, piezas no coloreadas. Esos centros, productores de ambos tipos de cerámica, eran los llamados «seis hornos antiguos de Japón»: Bizen, Echizen, Shigaraki, Tanba, Tokoname y Seto.

Cerámica seto

La superficie de la cerámica de Seto era una especie de película vítrea de un tono que variaba desde el ocre oscuro al amarillento. Las primeras piezas a las que se aplicó ese acabado se denominaron genéricamente «seto antiguo». Una de sus características, los discretos motivos decorativos creados por presión o incisión reflejaban la influencia de los numerosos artesanos coreanos llegados al archipiélago nipón.

Vasija seto, alto: 35,3 cm, boca 12,5 cm, s. XIV.
Museo Nacional de Tokio. Foto: web del museo.